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lunes, 14 de diciembre de 2009

Evocando sonrisas

En el DF, avenida abarrotada, hora pico, rumbo a la pirámide del Sol...compartiendo audífonos y escuchando a Sabina, escondite perfecto de Britney...cantante favorita de la dueña del auto. Asiento trasero, a un lado de quien llegaría a ser un hermano lejano. Se escucha una voz, la mía: "Soy feliz, muy feliz" ...

El viernes fue mi cumpleaños y mi compañero de asiento me llamó desde Perú, un momento de esos felices, tiene más de dos años que no nos vemos y nos queremos justo como ese día.

A veces uno hace un "click" especial con ciertas personas, que el mundo en una de sus vueltas te pone enfrente.

Me encanta ser amiga de Jorgito, aunque esté tan lejos.

sábado, 26 de julio de 2008

26 de Julio ... no se olvida

Hace un año exactamente estaba en Cuba, haciendo realidad uno de mis grandes anhelos, conocer la tierra de la revolución, el único país de latinoamérica que se acercó a las utopías de justicia y equidad que llenaron muchos de los sueños juveniles en la segunda mitad del siglo XX y que se mantuvo de pie y con la frente en alto, altísimo, ante el imperialismo yanki.

Además estuve allí en una fecha en la que se conmemora uno de los hechos históricos más importantes de la isla, la toma del Cuartel Moncada.


Tengo que decir que estando en La Habana, descubrí que muchos cubanos ya no creen en la revolución, no percibí un ambiente de fiesta y algarabía, mis amigos me contaban las historias de los festejos de antes y definitivamente sus anécdotas no tenían nada que ver con lo que observé. Los isleños están cansados, tanta resistencia los tiene agotados.



Cuba es un retrato interesantísimo, pero triste, del fracaso del socialismo. Es un recordatorio para la humanidad de que tenemos que seguir buscando nuevas formas de coexistencia más allá de la bipolaridad. No podemos seguir interpretando el mundo en blanco (capitalismo) y negro (comunismo). Tenemos que reaprender nuestro ser político y buscar formas inéditas de organización social.

Mi paso por La Habana me hizo sentir testigo privilegiado de uno de los hitos más grandes de la historia. Creo que para aquellos que nos inclinamos a pensar en el mundo más allá de la lógica mercantilista impuesta por las grandes potencias, Cuba y su revolución, más que dejarnos frustración, nos deja aprendizajes invaluabes, espero que no dejemos de apreciarlo tomando conciencia de que la equidad es posible y de que el autoritarismo vertical no es la alternativa. La justicia no debe ser una imposición o un ideal, tendría que llegar a ser una conviccion compartida, porque, desde mi perspectiva, es la única alternativa de supervivencia para nuestra especie.

Meditación sobre el Moncada - Artículo en La Jornada

lunes, 21 de julio de 2008

Paseo Flashmob...

La cita es en Starbucks Cholula, llego antes que los demás, me siento a leer el libro en turno y veo a una perrita en el estacionamiento, tiene cara de estar perdida, trae collar, seguro tiene dueño. Me hago de la vista gorda, hace unos años dejé la manía de rescatar canes en apuros. Observo a un chico leyendo como yo y a la perrita acercarse a su mesa, ella tiene dueño y su dueño es un bisquet. Chico guapo, que le gustan los perros y leer, mmm interesante.

Llegan los compañeros de viaje, @felixe, @chelachela y @jonmikel, compran te chai y antes de subirme al coche la perrita se acerca a saludarme, pregunto al muchacho su nombre (el de la perra), le muestro fotos de mi perro en el celular, él además tiene linda voz con la que me cuenta que antes tenía un Gran Danés y que esta chica que lo acompaña es una Pastor Belga…bla bla bla, hora de subir al coche para emprender trayecto, el auto arranca, sonriendo y con cara de bobos, él y yo, nos decimos adiós con la mano, mientras esto sucede Marcela me pregunta ¿cómo se llama ese chavo tan guapo?...no lo sé, pero la mascota es Cuma. La comitiva se burla de mis nulas habilidades para ligar y yo me defiendo argumentando que el plan del día es ir al DF al Flashmob, no conocer al amor de mi vida.

Llegando al DF comemos en Sanborns de los azulejos, que me recuerda los paseos familiares de la infancia, justo allí mi papá un día nos explicó que los ahorcados eyaculan antes de morir, cosa que me impactó lo suficiente para no olvidar que fue en ese restaurante donde sucedió. Comemos tecolotes y de allí al ensayo en la fuente de La Cibeles.


Delegación de viajeros poblanos: @chelachela,@felixe y @semilla


Esto del Flashmob me parece interesante, por una parte la disposición que tenemos muchas personas para hacer algo locochón, por otro el poder de convocatoria y organización de Internet. Me encanta!. Luego del ensayo caminar a la Glorieta de los Insurgentes, ya muy en nuestro papel de agentes del desmadre.

De las cosas que más me gustan de este sábado: los emos . No puedo describir bien el sentimiento, pero podría pasar horas observándolos. Vivir en un pueblo pequeño tiene muchas ventajas, la calidad de vida es enorme, siempre hay tiempo para todo, pero una de las desventajas es que los estímulos del medio ambiente siempre son de baja intensidad. En el DF todo se multiplica y no es lo mismo ver 10 emos en el zócalo de San Andrés, o 20 en Los Sapos en Puebla, que a cientos con un look tan depurado en el DF. Llega la hora convenida y nos dirigimos al punto exacto en el que comienza “el acto”: cantar la canción “Hey Jude” imaginando que es el concierto de nuestra vida, así como si fuera lo más normal…dejo el video:


Caminamos hacia casa de @bumen y @omendoza, a una fiesta en la que conviviremos con twitters, compañeros virtuales de todos los días… y la pasamos bomba!!! Platicamos, bailamos, bebemos, nos carcajeamos…(fotos en Facebook)

Amanecemos en domingo y desayunamos huaraches de queso y champiñón y coca-cola en un mercado de la Narvarte, que cosa tan absolutamente deliciosa, ya alimentados hacemos el plan turístico del día: Chapultepec y el Museo de Antropología.

Quiero decir que si te contrataran y pagaran por lo bien que turisteas, @chela, @felixe y @semilla morirían de hambre y desempleo. No sé si fue la cruda o la desvelada, o las dos cosas juntas, pero todo nos salió chueco!... bajamos en metro auditorio, vemos el espectacular de Isis y la Serpiente emplumada y decidimos caminar primero hacia el museo, creyendo que esa es la exposición que veremos, pobres mensos!, al llegar, luego de estar ya dando la vuelta por las salas, preguntamos y la habían quitado hacía un mes. Demonios! Salimos hacia Chapultepec y habían cerrado hace 10 minutos, doble demonios!!! Total nuestro día de turistas termina en una charla, como la de todos los días, pero más divertida y bastante simple eso sí, en el Starbucks de la Torre Mayor.

Lo bonito del domingo: que al caminar de Chapultepec a SB vimos la expo callejera “Ya ves somos iguales” que está lindísima. Las fotos son buenas algunas buenísimas! los testimonios de los niños son muy conmovedores y honestos, cuando terminas de verlas te queda la sensación de haber aprendido algo.


Caminar, escuchar, observar, husmear la vida del DF es de las cosas que más me complacen, creo que es un privilegio ser espectador de esta ciudad y también siento que es otra de las virtudes de vivir en Cholula: estar lo suficientemente alejado del DF para que no deje de sorprenderme y lo suficientemente cerca para disfrutarlo cuando hay oportunidad.

domingo, 8 de junio de 2008

DEMASIADA BASURA (crónica de un viaje-concierto)


Jueves por la noche, cenando pizza y Chiken Wings con los amigos, decido asistir a un concierto en Tepoztlán (La Colmena)…En realidad decisión un poco indecisa, tengo ganas desde que lo anunciaron en Trikinhuelas, pero ando corta de recursos monetarios y pues siempre viajar es igual a gastar. El concierto es en sábado y la salida viernes por la tarde.

Viernes por la mañana, arreglarme para la graduación de la UDLA, mi súper amiguis me invitó al brindis, llego con un vestido, saco y tacones, uy! raro ver a Semilla tan arregladita.

Salgo del brindis, llego a casa, cambio saco y tacones, por jeans y tenis, mantengo el vestidito, empaco pasta y cepillo dental, camiseta, bikini, filtro solar, cámara, sombrilla, pongo comida y agua suficiente a los perros, tomo llaves del auto y me dirijo a casa de Cornelio, Marisol y Pequeño Saltamontes para tomar juntos carretera.

El viaje dura aproximadamente 2 horas con treinta minutos, estamos en Tepoztlán a las 7:00 p.m., en el teléfono del cuate que había que encontrar se escucha una contestadora. Estamos los cuatro a la expectativa de ubicar a más amigos mientras compramos elotes, caminamos un poco y nos sentamos a beber cerveza en un bar.

Estoy con mis compañeros de trayecto y mi cámara, tomando fotos, un poco lejos de casa y me siento bien, aunque observo el pueblo de Tepoztlán distinto a otras veces, muchos emos y DEMASIADA BASURA, veo los rostros de las personas muy serios.

Contactamos a los amigos vía celular, nos dicen donde encontrarlos, subimos al auto y comienza a caer un aguacero, a los cuatro nos pone de nervios tanta lluvia, pero unos minutos después estamos sentados en un restaurante, con el gran amigo de Cornelio que nos dará hospedaje en la casa de un familiar. Un grupo de 5 o 6 personas de Guadalajara están cenando, chalupas de 120 pesos, tacos de pescado de 200, lo merecen, manejaron desde allá, como un pastel de zanahoria y bebo una copa de vino, yo sí que no manejé nada, Cornelio lo hizo por mí.

Para de llover, llegan más amigos y vamos a la casa a instalarnos. Buscamos un cuarto, al parecer ya han llegado varias personas antes porque en todos las recámaras, que eran muchas, había mochillas estratégicamente colocadas apartando espacios, encontramos una habitación libre y nos instalamos.

Pequeño Saltamontes y yo observamos la alberca, está verde y natosa, declaramos que no nadaríamos por ningún motivo en tanta mugre. Llegan y llegan amigos, de pronto hay mucho tequila, cigarros y desmadre.

Bailamos, bebemos y…,ya en la madrugada, nadamos. Con unos cuantos tequilas alegrando la noche la alberca ya no se ve tan sucia como al inicio.

Decido, después de nadar, bañarme con agua tibia y dormir. A las seis de la mañana escucho gallos cantar, al parecer están justo junto a la cama, cacareando en mi oido, el cual retumba al lado de mi cerebro, los labios secos y campanadas. Abro los ojos, Pequeño Saltamontes juega con unos cochecitos y le pido que me acompañe a buscar agua, suerte que traigo aspirinas en la bolsa, un par de esas y mucho líquido me ayudan a dormir un par de horas más.
8 o 9 de la mañana los compañeros de fiesta y yo comenzamos a despertar, buen día, todos ojerosos y contentos. Se comienza a organizar la jornada, lo primero desayuno en el mercado. Una quesadilla de nopal con chapulines y otra de huitlacoche, un litro de jugo de naranja y un café de olla muy desabrido son mi elección. Observo al grupo de amigos comer y estar alegres. Estoy crudísima, pero contenta y un poco lejos de casa, pienso en mis perros, aviso que volveré a casa hoy mismo al terminar el concierto o tantito antes, ¿que si voy a manejar sola en la noche?: si lo haré, mi auto y yo nos llevamos muy bien y tengo una cita de chamba domingo a las 10:00 am. Tomo más fotos y pido a mi cabeza que deje de doler, ya no tengo más aspirinas a la mano y el café no ayuda mucho.

Organizar ahora el traslado al concierto, el lugar es de difícil acceso, así que hay que dejar el auto en el lugar indicado para tomar una camioneta que nos transportará. Marisol, Mariano, Pequeño Saltamontes y yo, decidimos partir juntos, todos los demás se van por otro lado. Hay que caminar un poco para llegar, Natalia Lafourcade se escucha en el aire mientras marchamos…mi cabeza duele y el cuerpo un poco también. Qué espectáculo de espacio: montañas rocosas, árboles, neblina, calorcito, humedad y Los Cojolites comienzan a tocar justo cuando vamos llegando…qué rico Son!, jarana, cajón, percusiones…WOW, por un rato me olvido del sueño y la jaqueca, bailo, aplaudo canto.

Después de Los Cojolites ya no pongo mucha atención en la música, a disfrutar del espacio y descansar, recuperarse para la manejada de al rato. Acostada en el pasto siento el retumbar de la música en mi espalda, muchos pájaros muy enormes revolotean sobre nosotros, me pregunto si sienten en el aire las vibraciones que yo siento en la tierra. La neblina se abre, sale el sol, la neblina vuelve, llueve. Los amigos van, vienen, nos saludamos, nos despedimos, mucha mucha gente. DEMASIADA BASURA.

Por la tarde a esperar al grupo estrella, Sigur Ros, en realidad no los he escuchado demasiado, pero hay mucha expectativa por parte de los verdaderos fans, supongo que será algo bueno. Comienzan a tocar…mucha belleza en su música, la gente alrededor mío llora y disfruta. Observo, los eventos masivos me conmueven más por el público, que por el espectáculo. Y como otras veces me siento incapaz de sumarme a la masa, empatizo, pero no disfruto como ellos, lo hago diferente…en este momento no quiero tomar fotos, ¿cómo fotografiar lo que escuchas?.

3 o 4 canciones y el grupo sale del escenario, toca una banda de metales, marchas o algo así, terminan y un jóven al micrófono pide la presencia de la Dra. Stéfani…el baterista está enfermo, se sospecha en el público que desayunó en el mercado y tiene diarrea.

5 minutos, 10 minutos, 15 minutos, hora de partir, ir a buscar mi auto, regresar a casa. Sólo me despido de Marisol, Cornelio, Pequeño Saltamones y Mariano, los demás están en su viaje y supongo ni notarán mi partida. Camino por la vereda oscura, encuentro a otra chica caminando sola, Paulina, estudiante de música, parte para el DF, está cansada, la charla hace que la caminata se haga breve, se oye de nuevo a Sigur Ros, dejo el lugar escuchándolos.

Subo a la camioneta 8:45, a las 9:00 estoy en mi auto cargando gasolina, el despachador me desea buen viaje y me pide viajar con cuidado, seguro lo haré, Santos, Luca y Lana ya deben tener hambre y debo llegar bien.

En el trayecto escucho un par de veces el disco de Wilco (Sky Blue Sky 2007), quiero aprenderme las canciones, son como un retrato de mis pensamientos.

Llego a casa, 11:00 p.m, la encuentro en paz y hermosa como siempre, ella me abraza, mis perros me besan, los saco a correr, llueve…estamos mojados, juntos…ahora a descansar, mañana, en domingo, hay que trabajar.

lunes, 5 de mayo de 2008

No vale nada la vida...

Según Dn. José Alfredo:

No vale nada la vida
La
vida no vale nada
Comienza siempre llorando
Y así llorando se acaba
Por esto es que en este mundo
La vida no vale nada

Bonito León Guanajuato
La feria con su jugada
Allá se apuesta la vida
Y
se respeta al que gana
Allá en mi León Guanajuato
La vida no vale nada

No puedo negar la cruz de mi parroquia y aunque nací poblana, cada vez que estoy en León, tierra de mis ancestros, entiendo un poco más de mí.

Chita, mi abuelita, sí llora y yo también, pero de contento de que a sus 97 años esté tenga una vida tan digna y ejemplar. ¡Bravo Abue!.