Mostrando entradas con la etiqueta Plantas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Plantas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de julio de 2010

Estrenando cámara




Este mes lo dedicaré a la fotografía, estoy de vacaciones y me inscribí a un curso de verano...las imágenes más que las palabras me llenan la cabeza y la nostalgia, más que las acciones, el reloj.
Posted by Picasa

sábado, 16 de enero de 2010

Como dice mi hermana: la vida se abre paso

Hace poco comenté en mi blog de aves "Aves de Cholula" que podaron los árboles que miro por la ventana del lugar en el que trabajo, unos pinos enormes, como de 6 metros de alto aproximadamente. Eran unos 10 arbolotes, abarrotados de urracas azules Aphelocomas ultramarinas. Al inicio tuve la esperanza de que volverían, no ha sido así. Algunos pocos regresaron, a buscar sus nidos supongo, los tres primeros días posteriores a la poda. Una semana después no quedaba alguno.

Siempre he sido muy sensible a la poda indiscriminada de árboles, tengo una reacción emocional muy intensa que con los años he tenido que aprender a modular. Así que por supuesto, después de calmar mi furia frustración, pregunté con cortesía a las autoridades institucionales los motivos del ultraje. Las razones me parecieron, en un inicio, de mucho peso: “son árboles muy viejos y están sobre el jardín que utilizan los niños de pre-escolar para su recreo, una rama podría caer sobre ellos”, ¡excelente!, entiendo que la vida de un niño se ponga sobre la de un ave y vaya, las ramas del árbol vuelven a crecer.

Lo que me parece intolerable es la falta de visión de algunas personas, que en nombre de una decisión, a primeras vistas prudente, desencadenen una larga serie de imprudencias a largas vistas idiotas más peligrosas que el riesgo inicial que se trataba de prevenir.

Punto #1 las herramientas y equipo utilizado por los podadores era completamente inadecuado: se reducía a escalera, machetes y cuerdas, por lo que quedaron muchas ramas sueltas, que ahora sí que pueden caer sobre los niños en cualquier momento.

Punto #2 Los árboles proveían de una cortina natural para las ventanas del segundo piso de la construcción, por lo que los monitores de las computadoras del laboratorio en el que trabajo y el de junto, reflejan la luz de manera que no permiten a los niños que se sientan de espaldas a la ventana ver bien la pantalla (el cableado de la red y electricidad no permiten cambiar de lugar el mobiliario).

Punto #3 A partir de las 11 hasta casi la 1, mi escritorio es una verdadera hoguera, ahora en invierno se agradece el calorcito, pero no quiero ni pensar en la llegada de la primavera ( tampoco se puede mover de lugar por la instalación).

Punto #4 Los ventanales son tan enormes, que las cortinas ahora necesarias, se escapan del presupuesto.

Punto #5 Llevaron a cabo el acto en horas de clase, por lo que los niños lo presenciaron durante tres días, indignados unos, compungidos otros, indiferentes los menos. Y la explicación de la seguridad de los niños de preescolar los convenció aún menos que a mí.

Punto #6 Perdimos una familia de hermosas aves azules y no sólo no se han prevenido accidentes, sino que ahora son más probables.

¿Esta historia les parece familiar? Bueno creo que un buen cúmulo de ellas son las que nos tienen con un agujero en la capa de ozono, un clima impredecible, un incremento alarmante de desastres naturales y la amenaza certera de que si todo sigue como va a nuestros nietos (sobrinos nietos en mi caso) les tocará presenciar el fin de muchas especies, incluyendo la nuestra.

Después de contar esta triste anécdota, sólo me resta agregar que a pesar de tanto atropello la vida se abre paso y ahora que los Aphelocomas ultramarinas se fueron han llegado una buena cantidad de colibríes, Pirocephalus rubinus , Thryomanes bewikii y otras que no he terminado de identificar (tengo que llevar mis binoculares al trabajo).

Desde mi perspectiva el daño que hemos causado al planeta tiene cura, la intensidad de la vida es asombrosa, pero es necesario poner freno a tanta inconsciencia, ausencia de visión de futuro, ambición, consumismo absurdo, percepción simplona y fragmentada de la realidad. ¿Cuándo? Pues de preferencia hoy, que no se nos haga tarde!

Fachada: La vida se abre paso

domingo, 22 de marzo de 2009

Cómo aprender biología sin morir en el intento…


Cuando estaba en la prepa llevé una materia que se llamaba “Métodos experimentales de química, física y biología”…ufff, como disfruté el curso, el cual estuvo precedido por las materias de química, biología y procedido por física. Tanto la de Método, como la de Biología me las dio un profe apodado “el biólogo”, que tenía unos ojotes verdes de sueño, la voz profundísima y aunque parecía anoréxico de flaco, a mí me parecía en extremo atractivo. Puras MB (=10) me sacaba con él, nadamás por el puro gusto de no parar de escucharlo y mirarlo ponía muchísima atención a su clase…recuerdo clarito que cuando explicó el tema unas células las apodó células punk y que nos llevó a Valsequillo a analizar un ecosistema. También que entrenamos a un ratón en su clase y que un día que troné mate me consoló con un masajito en el cuello que a mí me pareció una auténtica declaración de amor.

De las clases de química ni me acuerdo y en física siempre tuve profes nefastos, pero me divertía de lo lindo en los laboratorios, en los que realmente me concentraba sin la distracción de un profe que me gustara. Total que al elegir qué estudiar ningún tipo de ciencia natural pasó por mi mente como una opción, fuera del maestro wapo, como campo de trabajo, no me llamaban la atención. Mi mejor amiga de ese entonces se fue a estudiar a la UNAM biología, algunas veces la visitaba y salíamos con sus compañeros, me daba mucha risa la manera en que interpretaban cualquier elemento del paisaje, de a tiro como científicos locos de caricatura…era interesante y gracioso.

Ahora me parece extraño que nunca hubiera considerado alguna carrera relacionada con el estudio de la vida, pues en realidad siempre me ha atraído mucho aprender sobre animales, plantas y entes más pequeñitos, como insectos y otros bichos. Si pasa una revista o libro del tema por mis manos, me entretiene y me gusta entender de asuntos de ese lado de la ciencia; la literatura infantil nunca me atrajo, pero de niña devoraba las enciclopedias del reino animal con singular alegría. Además pasar el tiempo al aire libre es de las cosas que más disfruto, supongo que nunca me pasó por la mente que a alguien le pudieran pagar por dedicarse a eso. Soy una persona pragmática en exceso y a las ciencias básicas nunca les he encontrado más sentido que el entretenimiento…eso sin mencionar que con tanta abstracción y jerga exótica son sumamente difíciles de estudiar en forma. La cosa es que desde que trabajo en el Jardín Etnonbotánico (hace siete meses ya), ni tiempo me doy de pensar demasiado en otra cosa que no sea aprenderme plantas y estudiar para dar talleres relacionados con cuanta madre relativa esta ciencia del demonio llamada biología que tiene que ver con toda cosa verde, bonita y viva que nos rodee… otra vez convivo con biólogos y me siguen dando mucha risa, aunque también los respeto mucho porque son muy generosos con sus conocimientos, entusiastas y divertidos. Además aunque lo nieguen son educadores natos y por lo tanto colegas.También he estado aprendiendo a observar aves, cosa que me ha parecido de las actividades más relajantes y meditativas que he realizado, equiparable en mis preferencias solamente a la fotografía.A veces me castra espantosamente el exceso de sol que tanta chamba al exterior impone, pero tolero los escupitajos de este astrote celeste nada más por el entusiasmo de acercarme a entender los hábitos de los animales o las propiedades de ciertas hierbas. Es por toda esta cosa de andar aprendiendo cosas nuevas que ya no me doy mucho tiempo de hacer vida virtual…en fin, supongo que también esta etapa me dará más temas de los cuales escribir en un futuro…así que semilla sigue en el jardín… y en lo que encuentra un lugar dónde comenzar a cultivarse, allí seguirá.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Semilla en las plantas...

Fragmento de Adan y Eva, por Jaime Sabines (1952):

¿Has visto como crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco, por las ramas el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo al cielo del mediodía y como tus ojos empiezan a evaporarse.

Las plantas crecen de un día a otro. Es la tierra la que crece, se hace blanda, verde, flexible. El terrón enmohecido, la costra de los viejos árboles, se desprende, regresa.

¿Lo has visto? Las plantas caminan en el tiempo, no de un lugar a otro, de una hora a otra hora. Esto puedes sentirlo cuando te extiendes sobre la tierra, boca arriba y tu pelo penetra como un manojo de raíces y toda tú eres un tronco caído.

-Yo quiero sembrar una semilla en el río, a ver si crece un árbol flotante para treparme a jugar. En su follaje se enredarían los peces, y sería un árbol de agua, que iría a todas partes sin caerse nunca.



Desde hace un par de semanas estoy trabajando en un Jardín Botánico, por lo que esta semilla que escribe teme que este puesto le provoque germinar. Es curioso involucrarme en el mundo de las plantas y recordar mi nickname, porsupuesto me siento muy en mi ambiente y ahora supongo menos serán lo que me pregunten la historia de mi bautismo virtual, ¿por qué semilla?, ahora si sucede sera sencillo responder: porque trabajo en un jardin jajaja...eso me divertirá