martes, 30 de junio de 2009

En una tarde pintada de azul...

Hay algunos días, sobre todo por las tardes de los veranos lluviosos, en que me pongo cabisbaja. Cuando eso sucede recurro a algunos trucos para hacerme sonreír: como chocolates y cocacola, churritos con limón y salsa, hago ejercicio, veo pelis bobas que me hagan carcajear, me pongo a leer y ya si de plano nada funciona me duermo hasta el sol del siguiente día. Usualmente permanezco solitaria en estas ocasiones porque con la tristeza también se me pone de perros el humor y más vale no mostrar al mundo mi peor faceta.

Hoy aprovechando mi conexión remota he solicitado una porra virtual a alguien que me conoce de hace tiempo, creo que es buena estrategia a sumar a las anteriormente mencionadas...la cosa sucedió como sigue:

Yo: oyes traigo esta tarde una crisis de autoestima...será que puedas recordame una cualidad que te agrade de mí ¿?

Mi cuate:me gusta que te gusta la poesía y cuando lees un libro y encontrás una palabra que no conocés la subrayas, me gusta que haces unas fotos bellísimas, que eres una emancipada, que recuerdas que tus padres te enseñaron que nadie tiene el derecho a ponerte la mano encima.
Me gusta que te gusta Cerati y que un día me hiciste un cassettsito [yes! i am from the past] con tus favoritas y que eres de una sola pieza.

Yo: :D

mi cuate: ayudó?

Yo: yes!!! GRACIAS,me has hecho sonreír

Hay días que muchas personas parecen no tolerarme, sobre todo en el trabajo. Soy perfeccionista, mandona y además chingaquedito. Aún así considero tener muy buen corazón, no le tiro mala onda a nadie... al menos nunca nunca a sus espaldas... Es sólo que me tomo demasiado en serio mis responsabilidades y las ajenas también, además de que no cualquiera agarra la onda cuando se me activa el gen del humor negro. Cuando veo que mis amigos me recuerdan que tengo mucho más que esa bola de defectos me alegra...uno puede cambiar muchas cosas...pero quitarse el caracter y la piel es imposible sin pasar antes por la inexistencia. Así que me quedo como soy y por esta tarde sonreiré hasta que se me aprezcan las estrellas.

lunes, 25 de mayo de 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

Cómo aprender biología sin morir en el intento…


Cuando estaba en la prepa llevé una materia que se llamaba “Métodos experimentales de química, física y biología”…ufff, como disfruté el curso, el cual estuvo precedido por las materias de química, biología y procedido por física. Tanto la de Método, como la de Biología me las dio un profe apodado “el biólogo”, que tenía unos ojotes verdes de sueño, la voz profundísima y aunque parecía anoréxico de flaco, a mí me parecía en extremo atractivo. Puras MB (=10) me sacaba con él, nadamás por el puro gusto de no parar de escucharlo y mirarlo ponía muchísima atención a su clase…recuerdo clarito que cuando explicó el tema unas células las apodó células punk y que nos llevó a Valsequillo a analizar un ecosistema. También que entrenamos a un ratón en su clase y que un día que troné mate me consoló con un masajito en el cuello que a mí me pareció una auténtica declaración de amor.

De las clases de química ni me acuerdo y en física siempre tuve profes nefastos, pero me divertía de lo lindo en los laboratorios, en los que realmente me concentraba sin la distracción de un profe que me gustara. Total que al elegir qué estudiar ningún tipo de ciencia natural pasó por mi mente como una opción, fuera del maestro wapo, como campo de trabajo, no me llamaban la atención. Mi mejor amiga de ese entonces se fue a estudiar a la UNAM biología, algunas veces la visitaba y salíamos con sus compañeros, me daba mucha risa la manera en que interpretaban cualquier elemento del paisaje, de a tiro como científicos locos de caricatura…era interesante y gracioso.

Ahora me parece extraño que nunca hubiera considerado alguna carrera relacionada con el estudio de la vida, pues en realidad siempre me ha atraído mucho aprender sobre animales, plantas y entes más pequeñitos, como insectos y otros bichos. Si pasa una revista o libro del tema por mis manos, me entretiene y me gusta entender de asuntos de ese lado de la ciencia; la literatura infantil nunca me atrajo, pero de niña devoraba las enciclopedias del reino animal con singular alegría. Además pasar el tiempo al aire libre es de las cosas que más disfruto, supongo que nunca me pasó por la mente que a alguien le pudieran pagar por dedicarse a eso. Soy una persona pragmática en exceso y a las ciencias básicas nunca les he encontrado más sentido que el entretenimiento…eso sin mencionar que con tanta abstracción y jerga exótica son sumamente difíciles de estudiar en forma. La cosa es que desde que trabajo en el Jardín Etnonbotánico (hace siete meses ya), ni tiempo me doy de pensar demasiado en otra cosa que no sea aprenderme plantas y estudiar para dar talleres relacionados con cuanta madre relativa esta ciencia del demonio llamada biología que tiene que ver con toda cosa verde, bonita y viva que nos rodee… otra vez convivo con biólogos y me siguen dando mucha risa, aunque también los respeto mucho porque son muy generosos con sus conocimientos, entusiastas y divertidos. Además aunque lo nieguen son educadores natos y por lo tanto colegas.También he estado aprendiendo a observar aves, cosa que me ha parecido de las actividades más relajantes y meditativas que he realizado, equiparable en mis preferencias solamente a la fotografía.A veces me castra espantosamente el exceso de sol que tanta chamba al exterior impone, pero tolero los escupitajos de este astrote celeste nada más por el entusiasmo de acercarme a entender los hábitos de los animales o las propiedades de ciertas hierbas. Es por toda esta cosa de andar aprendiendo cosas nuevas que ya no me doy mucho tiempo de hacer vida virtual…en fin, supongo que también esta etapa me dará más temas de los cuales escribir en un futuro…así que semilla sigue en el jardín… y en lo que encuentra un lugar dónde comenzar a cultivarse, allí seguirá.

martes, 21 de octubre de 2008

Invitación: Ofrenda en Movimiento, Día de Muertos para Celebrar la vida

Creo que conservar nuestras tradiciones es muy importante, nuestra cultura es muy rica y estoy convencida que en días de muertos es mucho más congruente celebrar con una de nuestras mexicanas ofrendas que con disfraces de Halloween, los cuales son divertidos pero no son tan de nosotros no creen.

Si comparten mi opinión los invito a una fiesta, la estamos organizando en el Jardín Etnobotáni en el que trabajo. es este viernes 24 o sábado 25 de octubre a las 19:00 hrs. en la que se construirá una ofrenda colectiva que hemos bautizado
OFRENDA EN MOVIMIENTO: DÍA DE MUERTOS PARA CELEBRAR LA VIDA

Con un programa que incluirá: danza contemporánea, música en vivo, ballet folklórico Zentzontle, orquesta Symphonia, así como un recorrido sensorial por el jardín y la ofrenda colectiva.

La cuota de recuperación es de $50.00 e incluye un jarrito de Tlaxque)

No olvides traer velas, flores, dulces, calaveritas o cualquier otra cosa que desees aportar para la ofrenda colectiva

jueves, 2 de octubre de 2008

40 años: 2 de octubre de 1968 no se olvida

No tengo palabras para expresar mi indignación ante el abuso del poder y la falta de respeto a los derechos humanos más elementales que en nombre de ese poder se ejercen. Dejo las palabras de y al suplemento de La Jornada, que en conmemoración de este vergonzoso genocidio, se publicó hoy. No olvidemos...

El Suplemento de la Jornada:

Portada del Supemento: 2007, fotomosaico de Omar Guzmán, realizado para el Memorial del 68 organizado por la UNAM

jueves, 25 de septiembre de 2008

Educando a mi perro

El Santos es un perro mestizo que hace 3 años adopté, nació en la puerta de una casa en San Andrés Cholula y tres semanas después de haber nacido lo traje a mi hogar para cuidarlo y alimentarlo. Dado que la cuadra en la que nació vivía mi hermana, conocí a la madre del cachorro y al padre también, ambos eran de tamaño superior al promedio, por lo que era seguro que el recién adoptado perrito alcanzaría una talla muy alta, así fue: mi perro es enorme.

Estuve conciente en un inicio de que tomar la decisión de tener un perro grande en una casa pequeña es una gran responsabilidad, por lo que tuve que visualizar el tipo de compromisos a los que tendría que adaptarme durante el tiempo de vida del perro. Nunca he sido partidaria de la alternativa de regalar a una mascota por que ya no se acomoda a tu estilo de vida, mi filosofía responde a la convicción de que contar con un compañero canino es en sí mismo un estilo de vida que se adopta junto con el animalito.

Así que desde pequeño definí los límites que le pondría a él y a mí misma, tomando en cuenta sus futuras dimensiones y mi umbral de tolerancia. Por ejemplo, no soporto que un perro grande busque a toda costa recibir cariño como si fuera del tamaño de un french-poodle levantándose en dos patas para darte un “abrazo” y un baboso lengüetazo, como los que Dino el perro de los Picapiedra propinaba al malhumorado Pedro. Mientras era pequeño hubiera podido aguantarlo y hasta ternurita me hubiera dado, pero no hubiera sido justo permitírselo 6 meses y al séptimo pegarle de gritos y garrotazos, por que su tamaño de pronto lo volviera molesto. Así que nunca nunca, ni cuando medía menos de veinte centímetros le permití brincar y poner su patotas sobre mi.

Tampoco le permití jalarme con la cadena en los paseos, subir a mi cama, emitir gruñidos, brindar mordiscos o acercarse intempestivamente a otras personas o perros. Por otra parte lo que si le permití es socializar con quien aceptase su amistad, así que los vecinos animaleros, los niños y otros perros con dueños amigables conocen al Santos, le tienen confianza y permiten que juegue con ellos, bajo mi estricta vigilancia y nunca por su cuenta. Él es un perro sociable y simpático, pero también muy grande y amenazador.

Todos los días lo saco a correr, al menos dos veces al día, lo que me implica muchas veces posponer algunos compromisos para cumplir con este deber. Si su paseo falta, estoy conciente de que muy probablemente el perro ladrará toda la noche o destrozará el bote de basura, al parecer el chico tiene un poco de nociones de justicia y no tolera ser tratado como perro abandonado por una madre irresponsable.

A cambio de paseos y apapachos, el Santos me da una incondicional compañía, sabe andar en coche, caminar despacio con cadena y sin ella, obedece siempre a mi llamado y se mantiene echado o sentado sin protestar por algunas horas cuando me acompaña a resolver pendientes por las calles. También me protege, vivo sola y me da mucha seguridad saber que él siempre estará alerta si algún extraño se acerca. Me hace reír con sus gracias y me despierta temprano todas las mañanas (con el sonido del movimiento de su colita golpeando la puerta), por las tardes y en momentos de estrés me comparte endorfinas y con él siento que los peores días valen la pena, así como lo valen los gastos que su bienestar me generan, aunque algunas veces tenga que sacrificar algunos gustos por ponerle una vacuna, curarle una enfermedad y comprarle el mejor alimento.

Lo que acabo de describir es una pequeña síntesis de lo que implica tener una mascota, ellos no son juguetes, son seres vivos que requieren cuidados y educación para que nos puedan brindar la buena compañía y seguridad que esperamos de ellos. La consistencia, paciencia, tolerancia y visión de futuro, son esenciales, como lo son en cualquier proceso educativo o vínculo perdurable sano. También hace falta mucha información y estudio antes de decidir establecer el compromiso de adoptar cualquier mascota. Creo que, como en todo, la ignorancia y falta de conciencia, pueden hacernos pasar muy malos ratos y, aunque sea sin mala intención, también provocar el sufrimiento de un ser inocente, gracioso, tierno y medio borrachín como el siguiente:

santosindio

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Cómo te organizas?

Tiendo a ser bastante ordenada con mis cosas, clasifico mis libros por tema y autor, mi ropa por tipo y color, mis cosméticos por su orden en uso al arreglarme. Todo todo tiene un lugar específico en mi casa y es extraño que no devuelva algún objeto al espacio que le corresponde inmediatamente después de terminar de utilizarlo.

Cuando algo queda fuera de su lugar, por descuido mío o de alguien más, puedo tardar horas en encontrarlo y además me obsesionaré tanto con hacerlo, que puedo llegar tarde al compromiso más importante por empecinarme en la búsqueda. Doblo y ordeno hasta la ropa sucia y aunque la pulcritud en mi casa es imposible por tener tanto perro (3), también trato de mantenerlo todo sacudido y reluciente.

No creo que mi actitud sea compulsiva, ni patológica...simplemente es un recurso que me da paz y me ahorra bastante tiempo. También es un efecto compensatorio de mi alto nivel de dispersión y despiste, provocado por mi afán meditabundo y mi manía por pensarme demasiado la vida. Tener cada cosa en su lugar, hace que ciertas tareas mundanas y repetitivas puedan automatizarse para no invertir valiosas sinapsis en resolverlas.

Curiosamente a pesar de esto hay veces que en un par de horas, puedo convertir mi casa, sobre todo la segunda planta... en un auténtico muladar. Esto generalmente coincide con un estado anímico decaído y triste, que de manera usual llego a padecer cuando sucede algo en mi entorno que considero una total injusticia o cuando doy una metida de pata espectacular, de esas que suelen suceder por el simple hecho de existir viviendo.

La semana anterior me sucedió lo segundo, metí la pata con un grado de profundidad inconmensurable, para el viernes mi recámara era un desmadre, mi estudio zona de desastre, mi mochila un nido de ratas y mi aspecto, considero yo, bastante deplorable. Mi energía organizadora era nula, pero mi necesidad de que todo volviese pronto a su lugar, enorme. Así que, al tener un poco de dinero en la bolsa, le pedí a Juanita, una bella persona experta en labores domésticas, ordenara mi cuarto y estudio rigurosamente.

El domingo por la tarde volví a casa luego de haber cerrado el capítulo de una semana llena de atrevimientos. Llegué, encendí el calentador, me bañé...me sequé con toallas limpias, estiré mi mano y allí estaba la crema, un poco más a la izquierda el desodorante, ropa interior limpia en el cajón correspondiente, mi piyama bajo la almohada. Ya bañada, empiyamada y perfumada, me cubrí con la cobija de los pies de la cama, encendí la lámpara y, con solo estirar la mano, al lado de mi colchón encontré el libro que estoy leyendo.

Si Juanita no hubiera hecho estas maravillas, lo más probable es que yo pasara al menos otro par de semanas con todo desordenado, no sólo en casa, sino en mi cerebro. Hoy, hasta tuve energías para ordenar mi mochila y para ponerme wapa. He escrito dos posts, sacado mil pendientes y no me estresa haberla regado tan gacho durante la semana anterior, tengo el sentimiento de que todo volverá a su estante mental, mientras mantenga el orden en mi casa.

Ufff, si hubiera descubierto este remedio antes, cuantos dolores de cabeza me hubiera ahorrado. De aquí en adelante, como parte de cualquier proceso de recuperación emocional, echaré por delante solicitar los servicios domésticos de una experta en orden y limpieza. Seguramente me será más sencillo conservar la paz interior, si un agente externo se responsabiliza por la exterior. Tal vez podría funcionar a la inversa...quien sabe.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Malas palabras

"Las únicas malas palabras, son las que se callan" - Flor

jueves, 4 de septiembre de 2008

Teatro Foro

Un grupo de amigos sale de un antro, al llegar al auto el conductor se da cuenta de que le han robado un tapón a la llanta, su chava parece realmente preocupada y él furioso. Otra pareja se besa sin parar y al parecer no hacen mucho caso a la situación, lo que desean es seguir la fiesta. El último de los miembros del grupo, se encuentra entre ambas parejas, más preocupado que divertido.

Suben al auto, ya en camino el conductor se nota realmente malhumorado, mientras su amigo le agradece la invitación y le indica cómo llevarlo a su casa, la pareja de “enamorados” sigue besándose…

El trayecto transcurre y la situación es cada vez más tensa, el conductor se precibe exasperado por su novia y por su amiga a quien tacha de zorra, en un desplante decide solicitar a la primera bajar del auto, al no hacerlo por propia voluntad literalmente la baja a madrazos!!!...mientras tanto la pareja del asiento trasero no deja de besarse indiferente a la situación, y el amigo solitario sorprendido e indignado, trata de hacer entrar en razón a la pareja en problemas, sobre todo al agresivo conductor y defender a la chica…


Todo esto sucede en un escenario, los espectadores en sus butacas miran espeluznados la madriza y el acto termina. Entonces aparece el “comodín”…un sujeto que surge desde las butacas para invitar a silbatazos a los sorprendidos observadores a tomar parte de la acción, a ser agentes de transformación poniéndose dentro de la situación, tomando el lugar de cualquiera de los actores. ¿Tu qué harías, cómo le harías?...

El acto comienza de nuevo…los espectadores ahora pueden ser actores y la situación se repite hasta que, con su participación, la mayor parte del público queda conforme con el desenlace. Así sucedió un ejercicio de TEATRO FORO, en la Ciudad de Puebla, así fue mi primera experiencia “en serio” viviendo el Teatro del Oprimido, creado por Augusto Boal. Así fue como me expresé esta tarde contra la violencia de género y también contra la indiferencia que la solapa, así es como creo que puede cambiarse el mundo…dejando de ser un tibio espectador y actuando.


domingo, 31 de agosto de 2008

¿Velas contra la delincuencia?


En este país las cosas parecen ir de mal en peor, tuvimos un chispazo de esperanza cuando en 2000 por fin tuvimos un presidente electo por la mayoría y no a dedazo como se acostumbraba, o al menos eso parecía. Ahora nos damos cuenta que tal vez sólo fue una componenda, para que la efervescencia social se calmase creyendo que la democracia se había logrado únicamente con cambiar de partido en el poder.

La alternancia se creía por fin posible, sólo era cosa de esperar el turno de la izquierda, para comenzar con un sano equilibrio democrático. De tal manera que la “dictadura perfecta”, término acuñado por Vargas Llosa para denominar un régimen cuasi-dictatorial (PRI), que cambia de presidente casi seis años y que padecimos durante 8 décadas, parecía haber llegado a su fin. Ahora lo que parece es que la cosa se perfeccionará aún más, cambio de presidente y partido (del PRI al PAN), sucesivamente, cada X años. La izquierda, necesaria en el poder en países con índices de pobreza, inequidad e injusticia de un país como México, parece que no tendrá cabida en esta nueva fórmula dictatorial.

Hay personas que consideran que los mexicanos no tenemos derecho a quejarnos de una dictadura, no al lado de dictaduras ¿menos perfectas?, como las de Pinochet, Franco, Trujillo, Batista, Stalin, entre otros regímenes fascistas en el que el terrorismo de Estado era pan de cada día.

Aún así, desde mi perspectiva El Estado Mexicano, tiene muchas coincidencias con la peor de las dictaduras, que aunque son sutiles, no debemos de dejar de ponerles atención. Ejecuciones, desapariciones, inseguridad y hasta genocidios, nos tienen a muchos paralizados, instalados en la impotencia, viendo pasar nuestros recursos, directito de nuestros suelos, campos, mares, espacios aéreos, sónicos, electromagnéticos… a los bolsillos de unos cuantos políticos y empresarios corruptos (por decir lo menos) y que a su vez son los aliados perfectos del crimen organizado, que no se quiere quedar sin su rebanadota en la repartición del pastel.

Las campañas de miedo no cesan y resulta ahora que millones marchan, motivados por el secuestro y lamentable muerte de un adolescente, como bandera de otros miles de robos, secuestros y cacareadas ejecuciones. Hasta el Facebook se ha convertido en un peligro, como el Peje, para México y nos hacen sentir que sólo papá gobierno puede sacarnos de tales pesadillas.

¿Y las muertas de Juárez, los asesinatos constantes de indígenas en Chiapas, la desaparición de periodistas y activistas, la ausencia de garantías individuales (cualquiera puede quedarse ir a parar a la cárcel sin haber cometido delito, si resultas una amenaza para un poderoso pregunten a Lidya Cacho), la crisis alimentaria,el analfabetismo, la ignorancia, la migración de la población rural, con la consiguiente muerte de la productividad de nuestra agricultura, el deterioro de nuestros ecosistemas la CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD ………..(léanse puntos suspensivos al infinito)....son problemas de segunda ?. Todo esto no hace que los medios masivos convoquen a vestirnos de blanco y encender velas y gritar un YA BASTA, nos tienen que indicar el camino del temor … no hay que sentir miedo por la miseria en la que viven la mayoría de los mexicanos (al parecer no es prioridad), hay que unirnos contra el secuestro de unos cuantos, los asesinatos de aún más pocos y los asaltos constantes en la capital.

Que alternativas brindará el gobierno a los organizadores y simpatizantes, de “Iluminemos México”: más juzgados, más cárceles, más militarización del territorio nacional, ¿MANO DURA?, ¿guerra contra el crimen? Suena conveniente, tal vez hasta suspendan garantías individuales como el artículo 29 de La Constitución lo sugiere, con el fin de no encontrar obstáculos para someter a los enemigos de la nación. La fórmula perfecta para una dictadura económica, que no transformará las verdaderas raíces y causas de la inseguridad y el crimen organizado, sino que creará las condiciones perfectas para “dar una buena lección” a cualquier persona o grupo que se manifieste en contra del régimen actual, y que amenace el perfecto caos que facilita el saqueo a manos llenas de políticos, empresarios, secuestradores y traficantes.

Quería escribir algo más light, pero en verdad, este fin de semana estoy que me lleva el traste con esto de las velitas!!!

miércoles, 13 de agosto de 2008

Semilla en las plantas...

Fragmento de Adan y Eva, por Jaime Sabines (1952):

¿Has visto como crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco, por las ramas el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo al cielo del mediodía y como tus ojos empiezan a evaporarse.

Las plantas crecen de un día a otro. Es la tierra la que crece, se hace blanda, verde, flexible. El terrón enmohecido, la costra de los viejos árboles, se desprende, regresa.

¿Lo has visto? Las plantas caminan en el tiempo, no de un lugar a otro, de una hora a otra hora. Esto puedes sentirlo cuando te extiendes sobre la tierra, boca arriba y tu pelo penetra como un manojo de raíces y toda tú eres un tronco caído.

-Yo quiero sembrar una semilla en el río, a ver si crece un árbol flotante para treparme a jugar. En su follaje se enredarían los peces, y sería un árbol de agua, que iría a todas partes sin caerse nunca.



Desde hace un par de semanas estoy trabajando en un Jardín Botánico, por lo que esta semilla que escribe teme que este puesto le provoque germinar. Es curioso involucrarme en el mundo de las plantas y recordar mi nickname, porsupuesto me siento muy en mi ambiente y ahora supongo menos serán lo que me pregunten la historia de mi bautismo virtual, ¿por qué semilla?, ahora si sucede sera sencillo responder: porque trabajo en un jardin jajaja...eso me divertirá


domingo, 3 de agosto de 2008

Consulta ciudadana y reforma energética

En un post anterior manifesté mi postura ante la reforma energética. He estado siguiendo el desarrollo de los acontecimientos y comparto mi agrado hacia los procesos observados. Los debates del Congreso, que han sido televisados, son a mi parecer una muestra de la calidad ciudadana e intelectual de la que los mexicanos somos capaces. La información manejada y el tono de las discusiones son del más alto nivel, mi más absoluta admiración y respeto para aquellas personas que se han dado a la tarea de profundizar en el análisis desde diferentes ángulos: histórico, político, económico, legal, etre otros.

Por otra parte la organización que se ha dado para la consulta ciudadana, también creo que es digna de mucho respeto y, aunque hay posturas a favor y en contra del ejercicio, estoy convencida de que es otro de los caminos por los que los mexicanos tenemos acceso a la información y a la participación alternativa, más alla de lo que los grandes medios informativos buscan: que su audiencia crea ciegamente que las propuestas del PAN y PRI no son privatizadoras, esto en contubernio con los grandes poderes.

La democracia no puede reducirse al voto ciudadano en las elecciones cada 3 o 6 años, sino que debe de ser un proceso permanente, que nos exige reflexión y compromiso en la acción. Celebro que los mexicanos busquemos cada vez más rutas para la participación, por otra parte me insulta que las decisiones se tomen en las más altas cúpulas del poder y que se siga insistiendo en tratar al pueblo como una masa amorfa e infantil, así como en anular cualquier postura disidente a las corrientes que buscan favorecer a los grandes intereses económicos de unos pocos.

Tenemos que demostrar que hemos madurado como sociedad y responsabilizarnos por no permitir que se sigan entregando, despilfarrando y/o saboteando nuestros recursos. Dejo aquí una invitación a mis coterráneos poblanos a participar en la consulta que se llevará a cabo en nuestro estado el DOMINGO 10 DE AGOSTO. Participen!

También dejo el link a My Delicious en el que estoy recolectando, con el tag PEMEX, notas de periódicos, sobre todo de El Universal y La Jornada, referentes a la reforma energética.




Artículo 27 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos

sábado, 26 de julio de 2008

26 de Julio ... no se olvida

Hace un año exactamente estaba en Cuba, haciendo realidad uno de mis grandes anhelos, conocer la tierra de la revolución, el único país de latinoamérica que se acercó a las utopías de justicia y equidad que llenaron muchos de los sueños juveniles en la segunda mitad del siglo XX y que se mantuvo de pie y con la frente en alto, altísimo, ante el imperialismo yanki.

Además estuve allí en una fecha en la que se conmemora uno de los hechos históricos más importantes de la isla, la toma del Cuartel Moncada.


Tengo que decir que estando en La Habana, descubrí que muchos cubanos ya no creen en la revolución, no percibí un ambiente de fiesta y algarabía, mis amigos me contaban las historias de los festejos de antes y definitivamente sus anécdotas no tenían nada que ver con lo que observé. Los isleños están cansados, tanta resistencia los tiene agotados.



Cuba es un retrato interesantísimo, pero triste, del fracaso del socialismo. Es un recordatorio para la humanidad de que tenemos que seguir buscando nuevas formas de coexistencia más allá de la bipolaridad. No podemos seguir interpretando el mundo en blanco (capitalismo) y negro (comunismo). Tenemos que reaprender nuestro ser político y buscar formas inéditas de organización social.

Mi paso por La Habana me hizo sentir testigo privilegiado de uno de los hitos más grandes de la historia. Creo que para aquellos que nos inclinamos a pensar en el mundo más allá de la lógica mercantilista impuesta por las grandes potencias, Cuba y su revolución, más que dejarnos frustración, nos deja aprendizajes invaluabes, espero que no dejemos de apreciarlo tomando conciencia de que la equidad es posible y de que el autoritarismo vertical no es la alternativa. La justicia no debe ser una imposición o un ideal, tendría que llegar a ser una conviccion compartida, porque, desde mi perspectiva, es la única alternativa de supervivencia para nuestra especie.

Meditación sobre el Moncada - Artículo en La Jornada

lunes, 21 de julio de 2008

Paseo Flashmob...

La cita es en Starbucks Cholula, llego antes que los demás, me siento a leer el libro en turno y veo a una perrita en el estacionamiento, tiene cara de estar perdida, trae collar, seguro tiene dueño. Me hago de la vista gorda, hace unos años dejé la manía de rescatar canes en apuros. Observo a un chico leyendo como yo y a la perrita acercarse a su mesa, ella tiene dueño y su dueño es un bisquet. Chico guapo, que le gustan los perros y leer, mmm interesante.

Llegan los compañeros de viaje, @felixe, @chelachela y @jonmikel, compran te chai y antes de subirme al coche la perrita se acerca a saludarme, pregunto al muchacho su nombre (el de la perra), le muestro fotos de mi perro en el celular, él además tiene linda voz con la que me cuenta que antes tenía un Gran Danés y que esta chica que lo acompaña es una Pastor Belga…bla bla bla, hora de subir al coche para emprender trayecto, el auto arranca, sonriendo y con cara de bobos, él y yo, nos decimos adiós con la mano, mientras esto sucede Marcela me pregunta ¿cómo se llama ese chavo tan guapo?...no lo sé, pero la mascota es Cuma. La comitiva se burla de mis nulas habilidades para ligar y yo me defiendo argumentando que el plan del día es ir al DF al Flashmob, no conocer al amor de mi vida.

Llegando al DF comemos en Sanborns de los azulejos, que me recuerda los paseos familiares de la infancia, justo allí mi papá un día nos explicó que los ahorcados eyaculan antes de morir, cosa que me impactó lo suficiente para no olvidar que fue en ese restaurante donde sucedió. Comemos tecolotes y de allí al ensayo en la fuente de La Cibeles.


Delegación de viajeros poblanos: @chelachela,@felixe y @semilla


Esto del Flashmob me parece interesante, por una parte la disposición que tenemos muchas personas para hacer algo locochón, por otro el poder de convocatoria y organización de Internet. Me encanta!. Luego del ensayo caminar a la Glorieta de los Insurgentes, ya muy en nuestro papel de agentes del desmadre.

De las cosas que más me gustan de este sábado: los emos . No puedo describir bien el sentimiento, pero podría pasar horas observándolos. Vivir en un pueblo pequeño tiene muchas ventajas, la calidad de vida es enorme, siempre hay tiempo para todo, pero una de las desventajas es que los estímulos del medio ambiente siempre son de baja intensidad. En el DF todo se multiplica y no es lo mismo ver 10 emos en el zócalo de San Andrés, o 20 en Los Sapos en Puebla, que a cientos con un look tan depurado en el DF. Llega la hora convenida y nos dirigimos al punto exacto en el que comienza “el acto”: cantar la canción “Hey Jude” imaginando que es el concierto de nuestra vida, así como si fuera lo más normal…dejo el video:


Caminamos hacia casa de @bumen y @omendoza, a una fiesta en la que conviviremos con twitters, compañeros virtuales de todos los días… y la pasamos bomba!!! Platicamos, bailamos, bebemos, nos carcajeamos…(fotos en Facebook)

Amanecemos en domingo y desayunamos huaraches de queso y champiñón y coca-cola en un mercado de la Narvarte, que cosa tan absolutamente deliciosa, ya alimentados hacemos el plan turístico del día: Chapultepec y el Museo de Antropología.

Quiero decir que si te contrataran y pagaran por lo bien que turisteas, @chela, @felixe y @semilla morirían de hambre y desempleo. No sé si fue la cruda o la desvelada, o las dos cosas juntas, pero todo nos salió chueco!... bajamos en metro auditorio, vemos el espectacular de Isis y la Serpiente emplumada y decidimos caminar primero hacia el museo, creyendo que esa es la exposición que veremos, pobres mensos!, al llegar, luego de estar ya dando la vuelta por las salas, preguntamos y la habían quitado hacía un mes. Demonios! Salimos hacia Chapultepec y habían cerrado hace 10 minutos, doble demonios!!! Total nuestro día de turistas termina en una charla, como la de todos los días, pero más divertida y bastante simple eso sí, en el Starbucks de la Torre Mayor.

Lo bonito del domingo: que al caminar de Chapultepec a SB vimos la expo callejera “Ya ves somos iguales” que está lindísima. Las fotos son buenas algunas buenísimas! los testimonios de los niños son muy conmovedores y honestos, cuando terminas de verlas te queda la sensación de haber aprendido algo.


Caminar, escuchar, observar, husmear la vida del DF es de las cosas que más me complacen, creo que es un privilegio ser espectador de esta ciudad y también siento que es otra de las virtudes de vivir en Cholula: estar lo suficientemente alejado del DF para que no deje de sorprenderme y lo suficientemente cerca para disfrutarlo cuando hay oportunidad.

jueves, 17 de julio de 2008

Sobre héroes, tumbas, blogs y otras cavilaciones

Hoy conocí un blog que me gustó, lo escribe Alex Ramírez, siempre me inclino por los blogs personales, más que por aquellos temáticos o de tecnología, creo que como una casa, son un pedacito de alma de los autores...también creo que los que escribimos sobre nosotros mismos tenemos algo de exibicionistas y hasta de narcisistas, pero quién dice que eso es malo...simplemente somos personas que se nos da compartirnos y eso para mí es una cualidad, más que un defecto.

Hubo un post de Alex que me hizo recordar una reciente lectura, el libro "Sobre héroes y tumbas" de Ernesto Sabato que hace poco me regaló mi hermana Damiana, también me acordé de un sueño y de mis ganas locas de vivir una vida salida de la más pura ficción, cosa que no se me da y por eso mejor leo. Sabato es de mis autores favoritos, sus escritos son como estos blogs personales que tanto me gustan: transparentes, narcisos, honestos y con una enorme sensibilidad hacia la naturaleza humana con todas sus miserias y manías.
Una de las miles de manías que tengo: preguntar a los libros cuando por mí misma no encuentro respuestas...elaboro interrogantes y luego me pongo a leer, entonces se abre un diálgo que en la mayoría de los casos me sorprende...porque encuentro ordenado en palabras lo que en mi alma y cabeza está revuelto...Comparto una de mis charlas nocturnas con el libro de Sabato, los cuestionamientos tienen que ver con el absurdo de creer en conexiones cósmicas entre dos desconocidos, charla que el citado post, con su respectiva foto me devolvió a la memoria:
(En morado mi pregunta, en cursiva las palabras del autor...disfrútenlas)
Sobre el primer encuentro de Martín y Alejandra:
“…seguía manteniendo la imagen fugaz de la desconocida (sentada a sus espaldas en la banca de un parque), la mancha azul de su pollera, el negro de su pelo lacio y largo, la palidez de su cara, su rostro clavado sobre él. Apenas eran manchas, como en un rápido boceto de pintor, sin ningún detalle que indicase una edad precisa ni un tipo determinado. Pero sabía —recalcó la palabra— que algo muy importante acababa de suceder en su vida: no tanto por lo que había visto, sino por el poderoso mensaje que recibió en silencio”.
“… casi nunca suceden cosas. Un hombre cruza el estrecho de los Dardanelos, un señor asume la presidencia en Austria, la peste diezma una región de la India, y nada tiene importancia para uno…En cambio, en aquel momento, tuve la sensación nítida de que acababa de suceder algo. Algo que cambiaría el curso de mi vida.”
“No podía precisar cuánto tiempo transcurrió, pero recordaba que después de un lapso que le pareció larguísimo sintió que la muchacha se levantaba y se iba. Entonces, mientras se alejaba, la observó: era alta, llevaba un libro en la mano izquierda y caminaba con cierta nerviosa energía. Sin advertirlo, Martín se levantó y empezó a caminar en la misma dirección. Pero de pronto, al tener conciencia de lo que estaba sucediendo y al imaginar que ella podía volver la cabeza y verlo detrás, siguiéndola, se detuvo con miedo. Entonces la vio alejarse en dirección al alto, por la calle Brasil hacia Balcarce.
Pronto desapareció de su vista.
Volvió lentamente a su banco y se sentó.
—Pero… ya no era la misma persona que antes. Y nunca lo volvería a ser.”
Sobre la ESPERANZA y un nuevo encuentro:
“Pasaron muchos días de agitación. Porque sabía que volvería a verla, tenía la seguridad de que ella volvería al mismo lugar. Durante ese tiempo no hizo otra cosa que pensar en la muchacha desconocida y cada tarde se sentaba en aquel banco, con la misma mezcla de temor y de esperanza. Hasta que un día, pensando que todo había sido un disparate, decidió ir a la Boca, en lugar de acudir una vez más, ridículamente, al banco del parque Lezama. Y estaba ya en la calle Almirante Brown cuando empezó a caminar de vuelta hacia el lugar habitual; primero con lentitud y como vacilando, con timidez; luego, con creciente apuro, hasta terminar corriendo, como si pudiese llegar tarde a una cita convenida de antemano.
Sí, allá estaba. Desde lejos la vio caminando hacia él.
Martín se detuvo, mientras sentía cómo golpeaba su corazón.
La muchacha avanzó hacia él y cuando estuvo a su lado le dijo:
—Te estaba esperando.
Martín sintió que sus piernas se aflojaban.
—¿A mí? —preguntó enrojeciendo.
No se atrevía a mirarla, pero pudo advertir que estaba vestida con un sweater negro de cuello alto y una falda también negra, o tal vez azul muy oscuro (eso no lo podía precisar, y en realidad no tenía ninguna importancia). Le pareció que sus ojos eran negros…Y cuando la vio por segunda vez advirtió con sorpresa que sus ojos eran de un verde oscuro. Acaso aquella primera impresión se debió a la poca luz, o a la timidez que le impedía mirarla de frente, o, más probablemente, a las dos causas juntas. También pudo observar, en ese segundo encuentro, que aquel pelo largo y lacio que creyó tan renegrido tenía, en realidad, reflejos rojizos. Más adelante fue completando su retrato: sus labios eran gruesos y su boca grande, quizá muy grande, con unos pliegues hacia abajo en las comisuras, que daban sensación de amargura y de desdén”.
Sobre la construcción de un encuentro que se hace recuerdo y que es casa y es alma:
Ya que no bastan —pensaba— los huesos y la carne para construir un rostro, y es por eso que es infinitamente menos físico que el cuerpo: está calificado por la mirada, por el rictus de la boca, por las arrugas, por todo ese conjunto de sutiles atributos con que el alma se revela a través de la carne. Razón por la cual, en el instante mismo en que alguien muere, su cuerpo se transforma bruscamente en algo distinto, tan distinto como para que podamos decir "no parece la misma persona", no obstante tener los mismos huesos y la misma materia que un segundo antes, un segundo antes de ese misterioso momento en que el alma se retira del cuerpo y en que éste queda tan muerto como queda una casa cuando se retiran para siempre los seres que la habitan y, sobre todo, que sufrieron y se amaron en ella. Pues no son las paredes, ni el techo, ni el piso lo que individualiza la casa sino esos seres que la viven con sus conversaciones, sus risas, con sus amores y odios; seres que impregnan la casa de algo inmaterial pero profundo, de algo tan poco material como es la sonrisa en un rostro, aunque sea mediante objetos físicos como alfombras, libros o colores. Pues los cuadros que vemos sobre las paredes, los colores con que han sido pintadas las puertas y ventanas, el diseño de las alfombras, las flores que encontramos en los cuartos, los discos y libros, aunque objetos materiales (como también pertenecen a la carne los labios y las cejas), son, sin embargo, manifestaciones del alma; ya que el alma no puede manifestarse a nuestros ojos materiales sino por medio de la materia, y eso es una precariedad del alma pero también una curiosa sutileza.
Como si se conocieran de antes, ¿la conexión?
"Vine para verte", dijo Martín que dijo Alejandra. Ella se sentó en el césped. Y Martín ha de haber manifestado mucho asombro en su expresión porque la muchacha agregó:
—¿No crees acaso, en la telepatía? Sería sorprendente, porque tenés todo el tipo.
Cuando los otros días te vi en el banco, sabía que terminarías por darte vuelta. ¿No fue
así? Bueno, también ahora estaba segura de que te acordarías de mí.
Martín no dijo nada. ¡Cuántas veces se iban a repetir escenas semejantes: ella adivinando su pensamiento y él escuchándola en silencio! Tenía la exacta sensación de conocerla, esa sensación que a veces tenemos de haber visto a alguien en una vida anterior, sensación que se parece a la realidad como un sueño a los hechos de la vigilia.
¿Algo así es el amor? ¿Vale la pena arriesgarse por él, aunque no sea eterno?
“Martín dijo que aunque no hubiese pasado nada entre ellos, aunque sólo hubiera estado o hablado con ella en una única ocasión, a propósito de cualquier nimiedad, no habría podido ya olvidar su cara en el resto de su vida.
Y aún entonces, ya muerta Alejandra, y después de haber mantenido con ella una relación tan intensa, no alcanzaba a ver con claridad en aquel gran enigma; y se solía preguntar qué habría hecho en aquel segundo encuentro si hubiera adivinado que ella era lo que luego los acontecimientos revelaron. ¿Habría huido?....:
—Sufrí con ella tanto que muchas veces estuve al borde del suicidio.
"Y, no obstante, aun así, aun sabiendo de antemano todo lo que luego me sucedió, habría corrido a su lado."
Me fascinaba —agregó Martín— como un abismo tenebroso y si me desesperaba era precisamente porque la quería y la necesitaba. ¿Cómo ha de desesperarnos algo que nos resulta indiferente?”
Sobre la intención de alejarse y la necesidad de encontrarse:
“—Vos y yo tenemos algo en común, algo muy importante. Palabras que Martín escuchó con sorpresa, pues ¿qué podía tener él en común con aquel ser portentoso?
Alejandra le dijo, finalmente, que debía irse, pero que en otra ocasión le contaría muchas cosas y que —lo que a Martín le pareció más singular— tenía necesidad de contarle.
Cuando se separaron, lo miró una vez más, como si fuera médico y él estuviera enfermo, y agregó unas palabras que Martín recordó siempre:
—Aunque por otro lado pienso que no debería verte nunca. Pero te veré porque te necesito.
La sola idea, la sola posibilidad de que aquella muchacha no lo viese más lo desesperó. ¿Qué le importaban a él los motivos que podía tener Alejandra para no querer verlo?
Lo que anhelaba era verla. —Siempre, siempre —dijo con fervor. Ella se sonrió y le respondió: —Sí, porque sos así es que necesito verte.
En el momento en que se separaban, después de haber caminado unos pasos, recordó o advirtió que no habían combinado nada para encontrarse. Y volviéndose, corrió hacia Alejandra para decírselo.
—No te preocupes —le respondió—. Ya sabré siempre cómo encontrarte.
Sin reflexionar en aquellas palabras increíbles y sin atreverse a insistir, Martín volvió sobre sus pasos.”
Sobre el pesimismo, la desesperanza, la desilusión, el miedo….
“Desde aquel encuentro, esperó día a día verla nuevamente en el parque. Después semana tras semana. Y, por fin, ya desesperado, durante largos meses. ¿Qué le pasaría? ¿Por qué no iba? ¿Se habría enfermado? Ni siquiera sabía su apellido. Parecía habérsela tragado la tierra. Mil veces se reprochó la necedad de no haberle preguntado ni siquiera su nombre completo. Nada sabía de ella. Era incomprensible tanta torpeza. Hasta llegó a sospechar que todo había sido una alucinación o un sueño. ¿No se había quedado dormido más de una vez en el banco del parque Lezama? Podía haber soñado aquello con tanta fuerza que luego le hubiese parecido auténticamente vivido. Luego descartó esta idea porque pensó que había habido dos encuentros. Luego reflexionó que eso tampoco era un inconveniente para un sueño, ya que en el mismo sueño podía haber soñado con el doble encuentro. No guardaba ningún objeto de ella que le permitiera salir de dudas, pero al cabo se convenció de que todo había sucedido de verdad y que lo que pasaba era, sencillamente, que él era el imbécil que siempre imaginó ser.
Al principio sufrió mucho, pensando día y noche en ella. Trató de dibujar su cara, pero le resultaba algo impreciso, pues en aquellos dos encuentros no se había atrevido a mirarla bien sino en contados instantes; de modo que sus dibujos resultaban indecisos y sin vida, pareciéndose a muchos dibujos anteriores en que retrataba a aquellas vírgenes ideales y legendarias de las que había vivido enamorado. Pero aunque sus bocetos eran insípidos y poco definidos, el recuerdo del encuentro era vigoroso y tenía la sensación de haber estado con alguien muy fuerte, de rasgos muy marcados, desgraciado y solitario como él. No obstante, el rostro se perdía en una tenue esfumadura. Y resultaba algo así como una sesión de espiritismo, en que una materialización difusa y fantasmal de pronto da algunos nítidos golpes sobre la mesa. Y cuando su esperanza estaba a punto de agotarse, recordaba las dos o tres frases clave del encuentro: "Pienso que no debería verte nunca. Pero te veré porque te necesito". Y aquella otra: "No te preocupes. Ya sabré siempre cómo encontrarte".
¡Cuántos días desolados transcurrieron en aquel banco del parque! Pasó todo el otoño y llegó el invierno. Terminó el invierno, comenzó la primavera (aparecía por momentos, friolenta y fugitiva, como quien se asoma a ver cómo andan las cosas, y luego, poco a poco, con mayor decisión y cada vez por mayor tiempo) y paulatinamente empezó a correr con mayor calidez y energía la savia en los árboles y las hojas empezaron a brotar; hasta que en pocas semanas, los últimos restos del invierno se retiraron del parque Lezama hacia otras remotas regiones del mundo. Llegaron después los primeros calores de diciembre. Los jacarandaes se pusieron violetas y las tipas se cubrieron de flores anaranjadas. Y luego aquellas flores fueron secándose y cayendo, las hojas empezaron a dorarse y a ser arrastradas por los primeros vientos del otoño. Y entonces —dijo Martín— perdió definitivamente la esperanza de volver a verla.
La "esperanza" de volver a verla …. Y también se dijo:
¿no serán todas las esperanzas de los hombres tan grotescas como éstas? Ya que, dada la índole del mundo, tenemos esperanzas en acontecimientos que, de producirse sólo nos proporcionarían frustración y amargura; motivo por el cual los pesimistas se reclutan entre los ex esperanzados, puesto que para tener una visión negra del mundo hay que haber creído antes en él y en sus posibilidades. Y todavía resulta más curioso y paradojal que los pesimistas, una vez que resultaron desilusionados, no son constantes y sistemáticamente desesperanzados, sino que, en cierto modo, parecen dispuestos a renovar su esperanza a cada instante aunque lo disimulen debajo de su negra envoltura de amargados universales, en virtud de una suerte de pudor metafísico; como si el pesimismo, para mantenerse fuerte y siempre vigoroso, necesitase de vez en cuando un nuevo impulso producido por una nueva y brutal desilusión.

¿Es que acaso somos habitantes de dos islas cercanas, pero separadas por insondables abismos de desesperanza?????

sábado, 12 de julio de 2008

¿Se cayó o se calló?

Hoy me encuentro con un artículo curioso, una entrevista a Manuel Bartlett, una de las figuras más controversiales de la política mexicana. Quien se hiciera famoso por ser el orquestador del fraude electoral de 1988, cuando Cuahutémoc Cárdenas ganó las elecciones,triunfo que oficialmente fue otorgado a Carlos Salinas de Gortari, sujeto nefasto (por decir lo menos) que nos aventó, cuales niños sin saber nadar, a la alberca del neoliberalismo rampante.

Bueno pues en este texto Bartlett dice que el nunca dijo que el sistema "se cayó", que fue el panista, Diego Fernández de Ceballos, quien manifestó que el sistema, mejor dicho, "se calló", es decir , se silenció...por aquello de que no había información.

Uno no sabe si reír o llorar cuando lee estas declaraciones, el señor ex-gobernador de Puebla, ahora pide que no se le satanice y argumenta, como diría Bart Simpson: "yo no fui".

El artículo, publicado en La Jornada puedes checarlo AQUI

sábado, 5 de julio de 2008

Del 2 al 7 de julio...

No tengo mucho que contar, ni filosofar en esta semana, se me ha ido procrastinando la cantidad inmensa de trabajo que se me ha acumulado, los avances son pocos y mi desesperación por tanta dispersión es mucha.

Lo que si tengo es mucho que recordar...estas fechas desde hace dos años parece que se empeñan en convertirse en algo especial.

El 2 de julio de 2006 fueron las últimas elecciones para presidente, estas nos marcaron a muchos...aunque sé que algunos lectores no estarán de acuerdo, creo que la sociedad mexicana está mostrando desde entonces una transformación importante en muchos aspectos (para bien), la cual no será objeto de este post, pero que profundizaré en el siguiente.

El 2 de julio del siguiente año, dio inicio un taller que impartimos en la UDLA una compañera y yo, no tenía nada de ganas de darlo, la crisis estaba en su climax y el tema del taller era Responsabilidad Social Universitaria, antítesis de lo que estábamos viviendo en la institución, ser incongruente es una de las cosas que más me incomodan en este mundo.

Pero como regularmente pasa, cuando menos te lo esperas, es cuando suceden los mejores eventos de tu vida. Allí conocí a un grupo de personas que me provocaron crecer mucho y que me hacen celebrar esta semana contar desde entonces con su amistad (Cris, Andrea, Jorge y Omar, gracias!, los quiero, como dicen, con el alma!).

Estoy esperando que llegue el siete de julio, para descubrir cuál va a ser el gran recuerdo que este medio año transcurrido me dejará, comienzo a creer que algo cabalístico está por acontecer y que hay algunas cosas que no suceden sólo por casualidad. Veamos qué tanto estoy en lo correcto y lo que me responderá el planeta y/o el cosmos en este sentido.

Actualización a 8 de julio - tanto planeta como cosmos se han expresado con una cantidad inmensa de agua, amanece y anochece lloviendo y yo encerrada en casa he dejado de procrastinar, creo que el mensaje es claro: ¡PÓNTE A TRABAJAR!

jueves, 26 de junio de 2008

Del diario de Bridget Jones y unas pedradas al sapo

Hace unos años vi en el cine la película que da título a este post “El diario de Bridget Jones”, salí de la sala con dolor de estómago de la risa. Tendría unos 24 por aquel entonces y el concepto de “solterona” no pasaba por mi mente, aunque por el de algunas de mis amigas sí, lo cual me parecía realmente patético, ¿quedarse a vestir santos? ¿para qué? si puede uno desvestirlos con tanta facilidad. Curiosamente ahora que soy soltera por segunda vuelta, las recuerdo y comienzo a comprenderlas un poco.

En estas semanas me ha estado rondando por la cabeza la vida de la protagonista de esta cinta, con una preocupante dosis de identificación que, en serio, no me gusta nada: mujer soltera de 32 años que un buen día se da cuenta de que no quiere morir sola, mientras visualiza la imagen de su cadáver devorado por lobos, que no son lobos sino pastores alemanes. Es entonces que decide cambiar de vida y realizar lo necesario para encontrar a la pareja ideal: bajar de peso, fumar y beber menos, y por sobre todo no perder el tiempo saliendo con patanes que cayeran en las siguientes categorías: “alcohólicos, trabajohólicos, incumplidores, cabrones, insensibles o pervertidos” (yo agregaría losers, casados, machos y ególatras-vanidosos), poniendo un especial cuidado en no enamorarse o ilusionarse con cualquier sujeto que encarnase estas (comunes) características…

Parece fácil hasta que un mega bisquet, evidentemente patán, pero wapo en exceso flirtea con ella, es aquí donde llega una de mis partes favoritas de la película…Bridget, sabiendo que es una tontería completamente opuesta al propósito descrito en el párrafo anterior, corresponde al coqueteo, manifestando estar muy segura de que no caerá en la tentación de hacerse ilusiones, piensa esto mientras tararea la marcha nupcial y se imagina frente al pastel de bodas al lado del atractivo y a todas luces pervertido pretendiente.

En cuanto a relaciones se refiere creo que mientras más años tienes, más complicado se pone todo. Por un lado si te pones muy exigente (excluyente) puedes pasar meses sin salir (besar a) con alguien, lo cual puede resultar de pronto aburrido y me atrevo a afirmar que hasta poco saludable, pero por otra parte qué pasa si te pones a lo B.Jones y acabas entusiasmándote con un chico que no está a la altura de tus expectativas y que además acaba tratándote como una basura justo cuando se da cuenta que comienzas a ilusionarte. Cuando pienso en esto me aterroriza padecer el síntoma inequívoco de la urgidez: imaginarme a mí misma frente al pastel de bodas cada vez que conozco a un chico…

No dejaré de salir con chavos que me agraden mientras esté soltera, me gusta conocer personas, además me gusta también la vida en pareja y definitivamente, si es algo que deseo, tengo que ponerme en el camino que me lleve a lograrlo y si eso incluye llevarme algunos descalabros con alguno que otro Don Juan, correré el riesgo. Aún así activaré una alarma que titularé BJ, para que cuando me esté acelerando en mis imaginaciones ponga los pies en la tierra y vuelva a mi convicción de que es mucho mejor la soledad a las malas compañías. ¿Cuántos sapos tendré que besar antes de encontrar al príncipe?...o la pregunta será ¿cuántos príncipes se convertirán en sapos una vez que sean besados?...

Aquí les comparto el que espero sea el último pastel imaginado a lo menso…


miércoles, 18 de junio de 2008

Me gusta escribir...en "La primera de Puebla"

Como lo indica el encabezado de este blog, recién descubrí que me gusta escribir y que, aunque aveces me paso de cursi, según yo no lo hago tan mal.

Se me facilita mucho redactar sobre mí misma, también contar una anécdota o historia de algo que atestigué...pero en realidad me cuesta trabajo escribir sobre lo relativo a mi trabajo. Textos académicos o formales que tengan que ver con educación me ponen los pelos de punta!!!.

Hace poco Ari en uno de los comments de este blog preguntaba sobre las "escuelas activas" y prometí postear al respecto, ésto coincidió con que un buen amigo periodista inauguró una revista virtual: "La Primera de Puebla"y me invitó a publicar un artículo, lo cual hice feliz de la vida, pero con un poco de trabajos, era cosa de escribir sobre educación y Ari, así como otras amigas preguntonas, me inspirarion el tema.

Creo que este será mi lanzamiento como escritora imparable de opiniones educativas, si me gusta escribir aprovacharé para compartir aquello de lo que más conozco haciéndolo.

A ver cómo me va con esta nueva iniciativa, si me leen y escibo una gran burrada hagan favor de avisarme inmediatamente.

domingo, 8 de junio de 2008

DEMASIADA BASURA (crónica de un viaje-concierto)


Jueves por la noche, cenando pizza y Chiken Wings con los amigos, decido asistir a un concierto en Tepoztlán (La Colmena)…En realidad decisión un poco indecisa, tengo ganas desde que lo anunciaron en Trikinhuelas, pero ando corta de recursos monetarios y pues siempre viajar es igual a gastar. El concierto es en sábado y la salida viernes por la tarde.

Viernes por la mañana, arreglarme para la graduación de la UDLA, mi súper amiguis me invitó al brindis, llego con un vestido, saco y tacones, uy! raro ver a Semilla tan arregladita.

Salgo del brindis, llego a casa, cambio saco y tacones, por jeans y tenis, mantengo el vestidito, empaco pasta y cepillo dental, camiseta, bikini, filtro solar, cámara, sombrilla, pongo comida y agua suficiente a los perros, tomo llaves del auto y me dirijo a casa de Cornelio, Marisol y Pequeño Saltamontes para tomar juntos carretera.

El viaje dura aproximadamente 2 horas con treinta minutos, estamos en Tepoztlán a las 7:00 p.m., en el teléfono del cuate que había que encontrar se escucha una contestadora. Estamos los cuatro a la expectativa de ubicar a más amigos mientras compramos elotes, caminamos un poco y nos sentamos a beber cerveza en un bar.

Estoy con mis compañeros de trayecto y mi cámara, tomando fotos, un poco lejos de casa y me siento bien, aunque observo el pueblo de Tepoztlán distinto a otras veces, muchos emos y DEMASIADA BASURA, veo los rostros de las personas muy serios.

Contactamos a los amigos vía celular, nos dicen donde encontrarlos, subimos al auto y comienza a caer un aguacero, a los cuatro nos pone de nervios tanta lluvia, pero unos minutos después estamos sentados en un restaurante, con el gran amigo de Cornelio que nos dará hospedaje en la casa de un familiar. Un grupo de 5 o 6 personas de Guadalajara están cenando, chalupas de 120 pesos, tacos de pescado de 200, lo merecen, manejaron desde allá, como un pastel de zanahoria y bebo una copa de vino, yo sí que no manejé nada, Cornelio lo hizo por mí.

Para de llover, llegan más amigos y vamos a la casa a instalarnos. Buscamos un cuarto, al parecer ya han llegado varias personas antes porque en todos las recámaras, que eran muchas, había mochillas estratégicamente colocadas apartando espacios, encontramos una habitación libre y nos instalamos.

Pequeño Saltamontes y yo observamos la alberca, está verde y natosa, declaramos que no nadaríamos por ningún motivo en tanta mugre. Llegan y llegan amigos, de pronto hay mucho tequila, cigarros y desmadre.

Bailamos, bebemos y…,ya en la madrugada, nadamos. Con unos cuantos tequilas alegrando la noche la alberca ya no se ve tan sucia como al inicio.

Decido, después de nadar, bañarme con agua tibia y dormir. A las seis de la mañana escucho gallos cantar, al parecer están justo junto a la cama, cacareando en mi oido, el cual retumba al lado de mi cerebro, los labios secos y campanadas. Abro los ojos, Pequeño Saltamontes juega con unos cochecitos y le pido que me acompañe a buscar agua, suerte que traigo aspirinas en la bolsa, un par de esas y mucho líquido me ayudan a dormir un par de horas más.
8 o 9 de la mañana los compañeros de fiesta y yo comenzamos a despertar, buen día, todos ojerosos y contentos. Se comienza a organizar la jornada, lo primero desayuno en el mercado. Una quesadilla de nopal con chapulines y otra de huitlacoche, un litro de jugo de naranja y un café de olla muy desabrido son mi elección. Observo al grupo de amigos comer y estar alegres. Estoy crudísima, pero contenta y un poco lejos de casa, pienso en mis perros, aviso que volveré a casa hoy mismo al terminar el concierto o tantito antes, ¿que si voy a manejar sola en la noche?: si lo haré, mi auto y yo nos llevamos muy bien y tengo una cita de chamba domingo a las 10:00 am. Tomo más fotos y pido a mi cabeza que deje de doler, ya no tengo más aspirinas a la mano y el café no ayuda mucho.

Organizar ahora el traslado al concierto, el lugar es de difícil acceso, así que hay que dejar el auto en el lugar indicado para tomar una camioneta que nos transportará. Marisol, Mariano, Pequeño Saltamontes y yo, decidimos partir juntos, todos los demás se van por otro lado. Hay que caminar un poco para llegar, Natalia Lafourcade se escucha en el aire mientras marchamos…mi cabeza duele y el cuerpo un poco también. Qué espectáculo de espacio: montañas rocosas, árboles, neblina, calorcito, humedad y Los Cojolites comienzan a tocar justo cuando vamos llegando…qué rico Son!, jarana, cajón, percusiones…WOW, por un rato me olvido del sueño y la jaqueca, bailo, aplaudo canto.

Después de Los Cojolites ya no pongo mucha atención en la música, a disfrutar del espacio y descansar, recuperarse para la manejada de al rato. Acostada en el pasto siento el retumbar de la música en mi espalda, muchos pájaros muy enormes revolotean sobre nosotros, me pregunto si sienten en el aire las vibraciones que yo siento en la tierra. La neblina se abre, sale el sol, la neblina vuelve, llueve. Los amigos van, vienen, nos saludamos, nos despedimos, mucha mucha gente. DEMASIADA BASURA.

Por la tarde a esperar al grupo estrella, Sigur Ros, en realidad no los he escuchado demasiado, pero hay mucha expectativa por parte de los verdaderos fans, supongo que será algo bueno. Comienzan a tocar…mucha belleza en su música, la gente alrededor mío llora y disfruta. Observo, los eventos masivos me conmueven más por el público, que por el espectáculo. Y como otras veces me siento incapaz de sumarme a la masa, empatizo, pero no disfruto como ellos, lo hago diferente…en este momento no quiero tomar fotos, ¿cómo fotografiar lo que escuchas?.

3 o 4 canciones y el grupo sale del escenario, toca una banda de metales, marchas o algo así, terminan y un jóven al micrófono pide la presencia de la Dra. Stéfani…el baterista está enfermo, se sospecha en el público que desayunó en el mercado y tiene diarrea.

5 minutos, 10 minutos, 15 minutos, hora de partir, ir a buscar mi auto, regresar a casa. Sólo me despido de Marisol, Cornelio, Pequeño Saltamones y Mariano, los demás están en su viaje y supongo ni notarán mi partida. Camino por la vereda oscura, encuentro a otra chica caminando sola, Paulina, estudiante de música, parte para el DF, está cansada, la charla hace que la caminata se haga breve, se oye de nuevo a Sigur Ros, dejo el lugar escuchándolos.

Subo a la camioneta 8:45, a las 9:00 estoy en mi auto cargando gasolina, el despachador me desea buen viaje y me pide viajar con cuidado, seguro lo haré, Santos, Luca y Lana ya deben tener hambre y debo llegar bien.

En el trayecto escucho un par de veces el disco de Wilco (Sky Blue Sky 2007), quiero aprenderme las canciones, son como un retrato de mis pensamientos.

Llego a casa, 11:00 p.m, la encuentro en paz y hermosa como siempre, ella me abraza, mis perros me besan, los saco a correr, llueve…estamos mojados, juntos…ahora a descansar, mañana, en domingo, hay que trabajar.