viernes, 29 de enero de 2010

¿Qué hay dentro de tu bolsa? II

En Abril del 2008 publiqué en Flickr y aquí mismo el contenido de mi bolsa. Así que decidí comparar con el contenido actual y ahí van los resultados:

HabitoFotografico

Dos años después observo que ha cambiado en algunos detalles, aunque a grandes rasgos sigue siendo lo mismo:

  • Llaves amarraditas a un hilo para que no se pierdan y las del coche con llavero del Ché.
  • Pinza para el pelo.
  • Cosméticos, aunque ya no uso Clinique, cambié a Lancome y he agregado rímel y sombras, porque ahora salgo más temprano de casa y usualmente no me da tiempo de arreglarme nada hasta llegar al trabajo.
  • Moleskine, ahora traigo una azul.
  • Porta tarjetas, aunque ahora es de metal y no de piel.
  • Cartera, ahora de piel y con monedero incluido.
  • Un par de memorias USB.
  • Plumas, aunque ahora traigo de todos colores.
  • Audífonos.
  • Chicles, sin cajita fresa.
  • Cepillo y espejo.
  • Perfumito
  • Una bolsa de tela, grande y bastante corriente, en esta ocasión elegí una negra, luego de que la verdecita se rompió.

Y lo que ha cambiado:

  • Ya no uso iPaq de HP, ni teléfono Nokia de 200 pesos, tampoco traigo tripié, ni mi camarita Olympus. Sustituí lo anterior por un Nokia N86 que tiene una cámara muy buena y también funge como PDA. Patrocinado por mi cuate JFLorenzo, quien no soporta que traiga un teléfono chafa (y qué bueno!!!)
  • También volví a la agenda de papel, porque I’m from the past y luego de haber perdido mis datos un par de veces por fallos técnicos en el smart phone, he decidido volver a la antigua tecnología.
  • En vez de tijeras ahora tengo una navaja suiza rosada, increíblemente coqueta y un porta tijeritas con lucecita y así, también Vitorinox, tamaño tarjeta y muy práctico.
  • También pueden observar que traigo un frasquito de “Guduchi”, marca Just, es un aceite de aromaterapia revitalizador, que según yo me despierta y así ya no tomo paracetamol con cafeína que me iba a fastidiar el riñón, hígado o alguna víscera vital.
  • Otra novedad es el chip de mis tenis Nike+, lo traigo en la bolsa porque a veces me apetece medir mis pasos.
  • Los lentes obscuros también han sido un reciente agregado, cada vez es más frecuente que me agarre el vampirazo al salir por la mañana, el sol de las 7:30 a.m pega de frente y preferí hacerme de unos buenos lentes polarizados antes que fastidiarme los ojos.
  • Y no no traigo un puro “Te amo” en la bolsa, es el contenedor de una jeringa y una ampolleta de antistamínico, Avapena por mi alergia a las abejas. Sí una cosita de esas puede matarme y tengo que cargar con el antídoto, ¿que si lo he usado?…Tristemente síii!!! y como no había quien me inyectara lo hice yo solita en el muslo y fue horrible, lojuropordiositosantoqueatodosnosmira…ho-rri-ble.
  • También cargo crema para las manos, porque con estos fríos se ponen horribles.

 

domingo, 24 de enero de 2010

Tramitefobia

De acuerdo a la Wikipedia, fobia, además de ser una agrupación de rock mexicana se define como:

[… ] un trastorno de salud emocional que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas […]También se suele catalogar como fobia un sentimiento de odio o rechazo hacia algo que, si bien no es un trastorno de salud emocional, sí genera muchos problemas emocionales, sociales y políticos

Pues exactamente así me siento ante la posibilidad de tener que realizar un trámite ante una agencia gubernamental de cualquier tipo. Lo rechazo, lo odio y me genera una cantidad enorme de problemas.

Por ejemplo, ir a pagar el agua con recargos por retraso injustificados. Lo primero es procrastinar, posteriormente intento agarrar valor para pararme frente a ventanilla y resolver el malentendido, vuelvo a procrastinar, me decido a hacerlo, rumbo a la dependencia se me acelera el corazón, durante el trayecto identifico todos los retornos por si decido arrepentirme, vuelvo a tomar valor. Llego, confronto al o la burócrata en turno, sonrío, trato de considerar su condición de empleado de ventanilla (debe de ser espantoso), explico la situación. El/la burócrata me sonríe y con amabilidad fingida expresa su imposibilidad de resolver el problema, ya que la capacidad de cobro del sistema es inamovible y por supuesto muy superior a su coeficiente intelectual. Comienzo a sentir impotencia, mezclada con dosis considerables de desesperación y mal humor. No deseo enojarme, estoy convencida de que eso no solucionará algo. Mi nivel de confusión es tal que me quedo pasmada mirando al ser humano tras ventanilla y comienzo a sentir que los ojos se me llenan de lágrimas: “señorita, ¿tiene un kleenex?”, qué vergüenza, pero es que mire es la tercera vez que me cobran de más y no es sólo que no me parece justo y que no tengo el dinero, sino la perdedera de tiempo, gasolina…bla bla bla…termino contándole el cúmulo de frustraciones de la semana. Le doy las gracias por la atención y escucha y me despido amablemente, sin resolver absolutamente nada.

Es real, me ha sucedido. Detesto hacer trámites, me generan un estado de ansiedad completamente irracional, acabo adquiriendo deudas innecesarias por evitarlos y lo peor es que no me atrevo ir a  terapia por el terror de que como parte de la cura se me obligue a realizar algún trámite y termine pasando la vergüenza de llorar en ventanilla.

No soy una persona llorona, más bien se me da hacerme la valiente ante todo tipo de situaciones, resuelvo problemas con una eficiencia sorprendente en cualquier ámbito laboral o doméstico, pero cuando se trata de acudir a sacar la licencia, el pasaporte, pagar la tenencia, realizar la verificación, pagar impuestos o cualquier servicio público, se me desata la fobia…Esta semana estuve enfermísima, salmonelosis, no fui 5 días a trabajar, me descontarán de la quincena cada uno de ellos, pero no tuve el valor de presentarme en el Seguro Social a tramitar la incapacidad…caramba, que nefasto!

Sólo lo platico por desahogarme, pero si tienen algún consejito o se sienten identificados de algún modo agradeceré que lo compartan.

viernes, 22 de enero de 2010

Boiler…

P7261656Foto: Semilla, Cuba 26 de Julio de 2007

De Jaime Sabines:

EL RUIDO DEL CALENTADOR en el cuarto vecino es como el de un ejército en marcha. Las pequeñas explosiones del gas hacen un coro de amenazas, de airadas protestas, de sordas lamentaciones. Tambores remotos insistentes, al amanecer: parece que aceleran su ritmo, que está próxima la catástrofe, el fin.

Todos duermen, yo escribo. Ésta es la hora más dulce de los sueños, cuando los cuerpos cansados, descansados, se abrazan a sí mismos bajo la sábanas, y no quieren saber nada del día que comienza. Sueño: tierno amor, anuncio de nuestra vocación definitiva, anticipo del beso profundo de la muerte.

(Es la hora: ¡a bañarse!)

sábado, 16 de enero de 2010

Como dice mi hermana: la vida se abre paso

Hace poco comenté en mi blog de aves "Aves de Cholula" que podaron los árboles que miro por la ventana del lugar en el que trabajo, unos pinos enormes, como de 6 metros de alto aproximadamente. Eran unos 10 arbolotes, abarrotados de urracas azules Aphelocomas ultramarinas. Al inicio tuve la esperanza de que volverían, no ha sido así. Algunos pocos regresaron, a buscar sus nidos supongo, los tres primeros días posteriores a la poda. Una semana después no quedaba alguno.

Siempre he sido muy sensible a la poda indiscriminada de árboles, tengo una reacción emocional muy intensa que con los años he tenido que aprender a modular. Así que por supuesto, después de calmar mi furia frustración, pregunté con cortesía a las autoridades institucionales los motivos del ultraje. Las razones me parecieron, en un inicio, de mucho peso: “son árboles muy viejos y están sobre el jardín que utilizan los niños de pre-escolar para su recreo, una rama podría caer sobre ellos”, ¡excelente!, entiendo que la vida de un niño se ponga sobre la de un ave y vaya, las ramas del árbol vuelven a crecer.

Lo que me parece intolerable es la falta de visión de algunas personas, que en nombre de una decisión, a primeras vistas prudente, desencadenen una larga serie de imprudencias a largas vistas idiotas más peligrosas que el riesgo inicial que se trataba de prevenir.

Punto #1 las herramientas y equipo utilizado por los podadores era completamente inadecuado: se reducía a escalera, machetes y cuerdas, por lo que quedaron muchas ramas sueltas, que ahora sí que pueden caer sobre los niños en cualquier momento.

Punto #2 Los árboles proveían de una cortina natural para las ventanas del segundo piso de la construcción, por lo que los monitores de las computadoras del laboratorio en el que trabajo y el de junto, reflejan la luz de manera que no permiten a los niños que se sientan de espaldas a la ventana ver bien la pantalla (el cableado de la red y electricidad no permiten cambiar de lugar el mobiliario).

Punto #3 A partir de las 11 hasta casi la 1, mi escritorio es una verdadera hoguera, ahora en invierno se agradece el calorcito, pero no quiero ni pensar en la llegada de la primavera ( tampoco se puede mover de lugar por la instalación).

Punto #4 Los ventanales son tan enormes, que las cortinas ahora necesarias, se escapan del presupuesto.

Punto #5 Llevaron a cabo el acto en horas de clase, por lo que los niños lo presenciaron durante tres días, indignados unos, compungidos otros, indiferentes los menos. Y la explicación de la seguridad de los niños de preescolar los convenció aún menos que a mí.

Punto #6 Perdimos una familia de hermosas aves azules y no sólo no se han prevenido accidentes, sino que ahora son más probables.

¿Esta historia les parece familiar? Bueno creo que un buen cúmulo de ellas son las que nos tienen con un agujero en la capa de ozono, un clima impredecible, un incremento alarmante de desastres naturales y la amenaza certera de que si todo sigue como va a nuestros nietos (sobrinos nietos en mi caso) les tocará presenciar el fin de muchas especies, incluyendo la nuestra.

Después de contar esta triste anécdota, sólo me resta agregar que a pesar de tanto atropello la vida se abre paso y ahora que los Aphelocomas ultramarinas se fueron han llegado una buena cantidad de colibríes, Pirocephalus rubinus , Thryomanes bewikii y otras que no he terminado de identificar (tengo que llevar mis binoculares al trabajo).

Desde mi perspectiva el daño que hemos causado al planeta tiene cura, la intensidad de la vida es asombrosa, pero es necesario poner freno a tanta inconsciencia, ausencia de visión de futuro, ambición, consumismo absurdo, percepción simplona y fragmentada de la realidad. ¿Cuándo? Pues de preferencia hoy, que no se nos haga tarde!

Fachada: La vida se abre paso

miércoles, 6 de enero de 2010

Saldo vacacional

Este periodo vacacional comenzó el 18 de diciembre y concluye el día de hoy, 6 de enero. 18 días de descanso absoluto, con quincenas correspondientes depositadas en nómina. Resalto lo anterior, porque es la primera vez en toda mi historia laboral que gozo de un beneficio tan chingón!.

Siempre se menciona que una de las grandes ventajas de ser profe son las vacaciones, largas y pagadas. Aunque yo llevo más de 10 años dando clase, este es el primer ciclo escolar que estoy contratada como docente de tiempo completo en una escuela. He sido maestra de tiempo parcial y las vacaciones son largas, larguísimas!, al menos así se siente porque esperas con ansiedad que comience el siguiente periodo escolar para recibir tus ingresos nuevamente. También me he desempeñado en áreas de administración educativa y aunque si hay vacaciones y te pagan, pues el periodo vacacional es mucho más corto que el del personal académico.

Bueno, pero ¿qué hacer con tantos días libres sin preocupaciones?!!! pues es el saldo lo considero bastante favorable. Mi aguinaldo y prestaciones fueron invertidas en su totalidad en pagar deudas, así que viajar no fue una opción, estuve "marmoteando" en casa, despertando tarde, desayunando rico y con calma para después realizar alguna de las siguientes placenteras actividades:

- Ver películas: Planet Terror, Avatar, La vida en Rosa y Death Proof fueron las elegidas.
- Leer 3 libros: El fin de la locura, de Jorge Volpi y La hija del caníbal, de Rosa Montero. También de esta autora leí Historias de mujeres.
- Reactivé mi reader, por lo que también pude darme el gustazo de leer unos 50 artículos diarios, con temáticas tan diversas como mis intereses: diseño, tecnología y gadgets, literatura, personales, fotografía, medio ambiente...
- Escribí muchos posts, para este blog y los demás...
- Casi casi terminé de desempacar todo el desbarajuste de mi mudanza (tema para otro post!!!)
- Ordené ropa y zapatos de mi closet casi con rigor científico...al menos ingenieril.
- Hice mucho ejercicio.
- Puse lindo mi jardín.
- Dibujé.
- Y para el final dejo lo que me pareció más divertido: fabriqué, cual duende de Santaclos, regalos navideños para mi familia. Por ejemplo unos imanes con los íconos del Ipohone en fieltro para mi cuñado, mejor amigo y mentor geek, mientras que para mi hermana Damiana, quien se la pasa escribiendo, una libretita made in home muy coqueta,también hice separadores de libros con papel reciclado que yo elaboré y flores prensadas que yo prensé, quedaron lindos.












La imagen del inicio fue de un día que estuve en Atlixco, tomando el sol como lagartija, hacía frío pero me llené los ojos de volcán, cielo azul y pasto verde; y las orejas de silencio mezclado con viento helado. En realidad la he pasado muy bien. Mañana el despertador sonará de nuevo 6 a.m. pero ya puedo decir que he disfrutado de las primeras vacaciones largas largas y en toda forma desde que inicié mi vida profesional. Impresionante! pero desde que era estudiante no me tocaban unas de estas!!!.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Continuando con las recomendaciones: La vida en rosa

En el post anterior recomendé el libro de Volpi "El fin de la locura", en esta ocasión recomiendo una película, "La vida en rosa", cinta francesa sobre la vida de la cantante, de esa misma nacionalidad, Edith Piaff.

La vida de la protagonista, nacida a principios del siglo XX, se caracterizó por los excesos en toda la extensión de la palabra. Luego de una infancia difícil y de haber crecido dentro del mundo del espectáculo callejero, llega a ser una cantante y actriz reconocida a nivel internacional. Si definiera la película en una sola palabra sería la siguiente: "intensa". La caracterización de la protagonista es excelente, representa a la perfección la vejez precoz de una mujer adelantada a su época. Me recordó un poco la vida de Tina Modoti, quien también a los cuarenta ya tenía, no sólo la apariencia, sino la salud de una octogenaria.

La peli, además de ser una buena realización, te deja asomarte a la vida de un personaje interesantísimo del mundo de la farándula de mediados del siglo pasado y es un buen pretexto para adentrarte más en su historia y su legado: una voz privilegiada para una digna representante de su época.

Todos tenemos un precio (sobre "El fin de la locura" de J. Volpi)

Despiertas junto con el protagonista en un escenario putrefacto y ajeno, un cuarto de una infame pensión parisina, mientras afuera escuchas transcurrir las protestas de Mayo del 68 en París. ¿Cómo llegamos allí? te lo preguntas durante las primeras 50 páginas, en algún momento de los siguientes párrafos la trama, en conjunto con una vorágine de ideas y postulados de los pensadores franceses más "lúcidos" (comillas sarcásticas) del siglo pasado, te alejan de esa pregunta inicial.

El periplo del personaje central, Aníbal Quevedo, psicoanalista mexicano quien por accidente adquiere un perfil revolucionario, activista, militante de la izquierda francesa más radical, es un es un paseo por las ideas de Foucault, Barthes, Althusser, Lacan y hasta, en menor medida, de Fidel Castro y el Subcomandante Marcos.

Una poco comprensible historia de (des)amor, es el pretexto para un recorrido intelectual y geográfico por Francia, Cuba, Chile y México. El ritmo de la novela, a mi juicio, es perfecto. Es de esos libros que quieres tener cerca, para aprovechar cualquier tiempo libre para seguir leyendo. Y aunque considero que deja muchos cabos sueltos tanto en la trama, como en el ambicioso perfil ideológico del escrito, la obra es bastante recomendable para aquellos que nos gusta leer por el simple y puro placer de divertirnos con la lectura. Arranca bastantes carcajadas y te deja pensando un rato, no sólo sobre el contenido del libro, sino también sobre el estatus actual de la literatura latinoamericana, en particular de los autores mexicanos.

Sí me aventaría otro libro de Volpi, pero yo creo que uno más y ya. Acabo de terminar de leerlo y el sabor de boca que me deja es una referencia a un lugar común: "todos tenemos un precio" el de Aníbal Quevedo y sus dos mujeres, Claire y Josefa, se deja entrever en las últimas páginas, ¿cuál es el tuyo? ¿cuál el del autor? ¿cuál el de los intelectuales contemporáneos y en particular el de los mexicanos?

viernes, 18 de diciembre de 2009

Hábitos, no tan fotográficos...

Suena el despertador, 6 a.m. , el noticiero matutino de Ultra Radio me abduce del sueño, a veces con buena música, otras con pésimas noticias. Trato de recordar la historia del subconciente recién vivida, casi a diario resulta imposible (sólo recortes), es de madrugada y ya hay demasiado ruido. Estoy esforzándome por terminar de despertar, o algunos días relajándome para dormir un poquito más, cuando escucho la voz de locutor "seis con diezysiete minutos, ésta es su hora, llegue temprano"... Fuck!!! se me hace tarde de nuevo. A la orilla de la cama me siento, atarantada percibo las narices húmedas de Luca, Lana y Santos, hacen fiesta, se estiran, quieren hacer pipí. Me cubro con una cobijita, mi casa se siente helada y abro la puerta del patio. Mientras los perros hacen lo que tengan que hacer, enciendo el calentador y arrastro los pies hasta la cafetera, pongo café y masticando una manzana o un pan bimbo, me acerco a la computadora checo el correo: 3 nuevos mails! y ya son las 6:40, al rato los contesto. El café está listo, con mucha leche en tres tragos veloces me lo he bebido.

Ya en la regadera recuerdo que hay que estar al pendiente del reloj, en la torre ya son las 7 y sigo chapoteando, pensando, medio soñando. 7:05, húmeda me visto, hago un chonguito con mi pelo, ya está muy largo hay que cortalo, crema en la cara, filtro solar, lipstick, zapatos (como es invierno botitas) ... 7:25, seguro llego antes de las 8, ya la hice!!!...no encuentro las llaves del coche, los perros tienen hambre, ladran, LM, el vecino que se va conmigo al colegio toca la puerta, córrele...

Subimos al coche, elegimos música, a los dos nos gusta más o menos lo mismo: Morphine, Whitest Boy Alive, Wilco, Cake, cantamos, platicamos, contamos los altos, el tiempo, qué pasó ayer, qué pasará hoy...

7:55 estamos cerca!!!, lo logramos llegamos a tiempo, a mí me ponen retardo con una nota al pié 8:01, creo que esa R roja es demasiado enorme para un minuto de retraso, si tan solo hubiera chapoteado un poco menos o me hubiera levandado como un resorte 6 en punto, en fin, tal vez mañana.

Llego al salón, cada día me cuesta más abrir la puerta, esta cerradura necesita aceite, checo mi horario, checo lo que dejé planeado el día anterior, llegan los niños, gotas de gel antibacterial en sus manitas, pequeñas, limpias, - ¿vamos a jugar hoy? - No, vamos a trabajar, si terminan pronto y bien jugamos. Bueno juegan ellos, yo sigo aprendiendo, observando, descubriendo. Las computadoras son una ventanita a muchos mundos y nos vamos asomando juntos. Se están portando un poco mal, qué me inventaré hoy: una bromita para llamar su atención, apagaré un par de computadoras a los más descarados...llegó el recreo, fruta, cafecito otra vez, la hora de planeación, un respiro para recuperar un poco de silencio y observar algunas aves por mis ventanas, en mis árboles y planear, evaluar, seguir pensando. Vuelven los niños, manos no tan limpias, más gel antibacterial ¿hoy jugamos?.

Ring, suena una música-chicharra, hora de la salida 1:50, ufff, pasó un día más. Llega LM, vámonos juntos a casa. Musiquita, platicamos, llegamos, contamos el tiempo 30 minutos (llegamos pronto), 40 minutos (seguro calles cerradas, estacionados en doble fila, entre otras), a comer!!!, los vecinos nos prepararon algo rico, la casa está fría, comemos, nos reímos platicamos...

Qué sueño!!!, esto de digerir a mi cuerpo le resta mucha energía, dormir 20 mins, 1hr, 2 hrs!!!, me pasé, dormí demasiado, nunca nunca he tolerado madrugar, no me hace bien, tampoco dormir por la tarde. Café, enciendo la compu. Enlisto pendientes, avanzo en ideas y proyectos, escribo un post, leo otros tantos, chateo, twitteo, hago fotos, ya ando prendida!... Voy a caminar con el perro, 1 km, 2 km, nunca más de 10, regreso a casa, platico un poco con los vecinos, escribo más. Me topo con el libro que estoy leyendo, hay que avanzar, 11:00 pm, no tengo sueño, en la torre, creo que domiré 6 horas de nuevo...buenas noches...

Paseo: San Pedro con El Santos

lunes, 14 de diciembre de 2009

Evocando sonrisas

En el DF, avenida abarrotada, hora pico, rumbo a la pirámide del Sol...compartiendo audífonos y escuchando a Sabina, escondite perfecto de Britney...cantante favorita de la dueña del auto. Asiento trasero, a un lado de quien llegaría a ser un hermano lejano. Se escucha una voz, la mía: "Soy feliz, muy feliz" ...

El viernes fue mi cumpleaños y mi compañero de asiento me llamó desde Perú, un momento de esos felices, tiene más de dos años que no nos vemos y nos queremos justo como ese día.

A veces uno hace un "click" especial con ciertas personas, que el mundo en una de sus vueltas te pone enfrente.

Me encanta ser amiga de Jorgito, aunque esté tan lejos.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

yo sé que lograré ser invencible y hacer cosas increíbles!!!

Este videíto lo compartió felixe conmigo, me encantó!!! la canción está súper chida y la animación también. Esta es mi actitud!jajaja



LA CASA AZUL

sábado, 4 de julio de 2009

Espantapájaros - De oliverio Girondo

lo que yo no perdono...

No se, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! y en esto soy irreductible no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. ¡Si no saben volar pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Esta fue y no otra la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.

¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?

¡María Luisa era una verdadera pluma!

Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres

¡Con que impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.



martes, 30 de junio de 2009

En una tarde pintada de azul...

Hay algunos días, sobre todo por las tardes de los veranos lluviosos, en que me pongo cabisbaja. Cuando eso sucede recurro a algunos trucos para hacerme sonreír: como chocolates y cocacola, churritos con limón y salsa, hago ejercicio, veo pelis bobas que me hagan carcajear, me pongo a leer y ya si de plano nada funciona me duermo hasta el sol del siguiente día. Usualmente permanezco solitaria en estas ocasiones porque con la tristeza también se me pone de perros el humor y más vale no mostrar al mundo mi peor faceta.

Hoy aprovechando mi conexión remota he solicitado una porra virtual a alguien que me conoce de hace tiempo, creo que es buena estrategia a sumar a las anteriormente mencionadas...la cosa sucedió como sigue:

Yo: oyes traigo esta tarde una crisis de autoestima...será que puedas recordame una cualidad que te agrade de mí ¿?

Mi cuate:me gusta que te gusta la poesía y cuando lees un libro y encontrás una palabra que no conocés la subrayas, me gusta que haces unas fotos bellísimas, que eres una emancipada, que recuerdas que tus padres te enseñaron que nadie tiene el derecho a ponerte la mano encima.
Me gusta que te gusta Cerati y que un día me hiciste un cassettsito [yes! i am from the past] con tus favoritas y que eres de una sola pieza.

Yo: :D

mi cuate: ayudó?

Yo: yes!!! GRACIAS,me has hecho sonreír

Hay días que muchas personas parecen no tolerarme, sobre todo en el trabajo. Soy perfeccionista, mandona y además chingaquedito. Aún así considero tener muy buen corazón, no le tiro mala onda a nadie... al menos nunca nunca a sus espaldas... Es sólo que me tomo demasiado en serio mis responsabilidades y las ajenas también, además de que no cualquiera agarra la onda cuando se me activa el gen del humor negro. Cuando veo que mis amigos me recuerdan que tengo mucho más que esa bola de defectos me alegra...uno puede cambiar muchas cosas...pero quitarse el caracter y la piel es imposible sin pasar antes por la inexistencia. Así que me quedo como soy y por esta tarde sonreiré hasta que se me aprezcan las estrellas.

lunes, 25 de mayo de 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

Cómo aprender biología sin morir en el intento…


Cuando estaba en la prepa llevé una materia que se llamaba “Métodos experimentales de química, física y biología”…ufff, como disfruté el curso, el cual estuvo precedido por las materias de química, biología y procedido por física. Tanto la de Método, como la de Biología me las dio un profe apodado “el biólogo”, que tenía unos ojotes verdes de sueño, la voz profundísima y aunque parecía anoréxico de flaco, a mí me parecía en extremo atractivo. Puras MB (=10) me sacaba con él, nadamás por el puro gusto de no parar de escucharlo y mirarlo ponía muchísima atención a su clase…recuerdo clarito que cuando explicó el tema unas células las apodó células punk y que nos llevó a Valsequillo a analizar un ecosistema. También que entrenamos a un ratón en su clase y que un día que troné mate me consoló con un masajito en el cuello que a mí me pareció una auténtica declaración de amor.

De las clases de química ni me acuerdo y en física siempre tuve profes nefastos, pero me divertía de lo lindo en los laboratorios, en los que realmente me concentraba sin la distracción de un profe que me gustara. Total que al elegir qué estudiar ningún tipo de ciencia natural pasó por mi mente como una opción, fuera del maestro wapo, como campo de trabajo, no me llamaban la atención. Mi mejor amiga de ese entonces se fue a estudiar a la UNAM biología, algunas veces la visitaba y salíamos con sus compañeros, me daba mucha risa la manera en que interpretaban cualquier elemento del paisaje, de a tiro como científicos locos de caricatura…era interesante y gracioso.

Ahora me parece extraño que nunca hubiera considerado alguna carrera relacionada con el estudio de la vida, pues en realidad siempre me ha atraído mucho aprender sobre animales, plantas y entes más pequeñitos, como insectos y otros bichos. Si pasa una revista o libro del tema por mis manos, me entretiene y me gusta entender de asuntos de ese lado de la ciencia; la literatura infantil nunca me atrajo, pero de niña devoraba las enciclopedias del reino animal con singular alegría. Además pasar el tiempo al aire libre es de las cosas que más disfruto, supongo que nunca me pasó por la mente que a alguien le pudieran pagar por dedicarse a eso. Soy una persona pragmática en exceso y a las ciencias básicas nunca les he encontrado más sentido que el entretenimiento…eso sin mencionar que con tanta abstracción y jerga exótica son sumamente difíciles de estudiar en forma. La cosa es que desde que trabajo en el Jardín Etnonbotánico (hace siete meses ya), ni tiempo me doy de pensar demasiado en otra cosa que no sea aprenderme plantas y estudiar para dar talleres relacionados con cuanta madre relativa esta ciencia del demonio llamada biología que tiene que ver con toda cosa verde, bonita y viva que nos rodee… otra vez convivo con biólogos y me siguen dando mucha risa, aunque también los respeto mucho porque son muy generosos con sus conocimientos, entusiastas y divertidos. Además aunque lo nieguen son educadores natos y por lo tanto colegas.También he estado aprendiendo a observar aves, cosa que me ha parecido de las actividades más relajantes y meditativas que he realizado, equiparable en mis preferencias solamente a la fotografía.A veces me castra espantosamente el exceso de sol que tanta chamba al exterior impone, pero tolero los escupitajos de este astrote celeste nada más por el entusiasmo de acercarme a entender los hábitos de los animales o las propiedades de ciertas hierbas. Es por toda esta cosa de andar aprendiendo cosas nuevas que ya no me doy mucho tiempo de hacer vida virtual…en fin, supongo que también esta etapa me dará más temas de los cuales escribir en un futuro…así que semilla sigue en el jardín… y en lo que encuentra un lugar dónde comenzar a cultivarse, allí seguirá.

martes, 21 de octubre de 2008

Invitación: Ofrenda en Movimiento, Día de Muertos para Celebrar la vida

Creo que conservar nuestras tradiciones es muy importante, nuestra cultura es muy rica y estoy convencida que en días de muertos es mucho más congruente celebrar con una de nuestras mexicanas ofrendas que con disfraces de Halloween, los cuales son divertidos pero no son tan de nosotros no creen.

Si comparten mi opinión los invito a una fiesta, la estamos organizando en el Jardín Etnobotáni en el que trabajo. es este viernes 24 o sábado 25 de octubre a las 19:00 hrs. en la que se construirá una ofrenda colectiva que hemos bautizado
OFRENDA EN MOVIMIENTO: DÍA DE MUERTOS PARA CELEBRAR LA VIDA

Con un programa que incluirá: danza contemporánea, música en vivo, ballet folklórico Zentzontle, orquesta Symphonia, así como un recorrido sensorial por el jardín y la ofrenda colectiva.

La cuota de recuperación es de $50.00 e incluye un jarrito de Tlaxque)

No olvides traer velas, flores, dulces, calaveritas o cualquier otra cosa que desees aportar para la ofrenda colectiva

jueves, 2 de octubre de 2008

40 años: 2 de octubre de 1968 no se olvida

No tengo palabras para expresar mi indignación ante el abuso del poder y la falta de respeto a los derechos humanos más elementales que en nombre de ese poder se ejercen. Dejo las palabras de y al suplemento de La Jornada, que en conmemoración de este vergonzoso genocidio, se publicó hoy. No olvidemos...

El Suplemento de la Jornada:

Portada del Supemento: 2007, fotomosaico de Omar Guzmán, realizado para el Memorial del 68 organizado por la UNAM

jueves, 25 de septiembre de 2008

Educando a mi perro

El Santos es un perro mestizo que hace 3 años adopté, nació en la puerta de una casa en San Andrés Cholula y tres semanas después de haber nacido lo traje a mi hogar para cuidarlo y alimentarlo. Dado que la cuadra en la que nació vivía mi hermana, conocí a la madre del cachorro y al padre también, ambos eran de tamaño superior al promedio, por lo que era seguro que el recién adoptado perrito alcanzaría una talla muy alta, así fue: mi perro es enorme.

Estuve conciente en un inicio de que tomar la decisión de tener un perro grande en una casa pequeña es una gran responsabilidad, por lo que tuve que visualizar el tipo de compromisos a los que tendría que adaptarme durante el tiempo de vida del perro. Nunca he sido partidaria de la alternativa de regalar a una mascota por que ya no se acomoda a tu estilo de vida, mi filosofía responde a la convicción de que contar con un compañero canino es en sí mismo un estilo de vida que se adopta junto con el animalito.

Así que desde pequeño definí los límites que le pondría a él y a mí misma, tomando en cuenta sus futuras dimensiones y mi umbral de tolerancia. Por ejemplo, no soporto que un perro grande busque a toda costa recibir cariño como si fuera del tamaño de un french-poodle levantándose en dos patas para darte un “abrazo” y un baboso lengüetazo, como los que Dino el perro de los Picapiedra propinaba al malhumorado Pedro. Mientras era pequeño hubiera podido aguantarlo y hasta ternurita me hubiera dado, pero no hubiera sido justo permitírselo 6 meses y al séptimo pegarle de gritos y garrotazos, por que su tamaño de pronto lo volviera molesto. Así que nunca nunca, ni cuando medía menos de veinte centímetros le permití brincar y poner su patotas sobre mi.

Tampoco le permití jalarme con la cadena en los paseos, subir a mi cama, emitir gruñidos, brindar mordiscos o acercarse intempestivamente a otras personas o perros. Por otra parte lo que si le permití es socializar con quien aceptase su amistad, así que los vecinos animaleros, los niños y otros perros con dueños amigables conocen al Santos, le tienen confianza y permiten que juegue con ellos, bajo mi estricta vigilancia y nunca por su cuenta. Él es un perro sociable y simpático, pero también muy grande y amenazador.

Todos los días lo saco a correr, al menos dos veces al día, lo que me implica muchas veces posponer algunos compromisos para cumplir con este deber. Si su paseo falta, estoy conciente de que muy probablemente el perro ladrará toda la noche o destrozará el bote de basura, al parecer el chico tiene un poco de nociones de justicia y no tolera ser tratado como perro abandonado por una madre irresponsable.

A cambio de paseos y apapachos, el Santos me da una incondicional compañía, sabe andar en coche, caminar despacio con cadena y sin ella, obedece siempre a mi llamado y se mantiene echado o sentado sin protestar por algunas horas cuando me acompaña a resolver pendientes por las calles. También me protege, vivo sola y me da mucha seguridad saber que él siempre estará alerta si algún extraño se acerca. Me hace reír con sus gracias y me despierta temprano todas las mañanas (con el sonido del movimiento de su colita golpeando la puerta), por las tardes y en momentos de estrés me comparte endorfinas y con él siento que los peores días valen la pena, así como lo valen los gastos que su bienestar me generan, aunque algunas veces tenga que sacrificar algunos gustos por ponerle una vacuna, curarle una enfermedad y comprarle el mejor alimento.

Lo que acabo de describir es una pequeña síntesis de lo que implica tener una mascota, ellos no son juguetes, son seres vivos que requieren cuidados y educación para que nos puedan brindar la buena compañía y seguridad que esperamos de ellos. La consistencia, paciencia, tolerancia y visión de futuro, son esenciales, como lo son en cualquier proceso educativo o vínculo perdurable sano. También hace falta mucha información y estudio antes de decidir establecer el compromiso de adoptar cualquier mascota. Creo que, como en todo, la ignorancia y falta de conciencia, pueden hacernos pasar muy malos ratos y, aunque sea sin mala intención, también provocar el sufrimiento de un ser inocente, gracioso, tierno y medio borrachín como el siguiente:

santosindio

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Cómo te organizas?

Tiendo a ser bastante ordenada con mis cosas, clasifico mis libros por tema y autor, mi ropa por tipo y color, mis cosméticos por su orden en uso al arreglarme. Todo todo tiene un lugar específico en mi casa y es extraño que no devuelva algún objeto al espacio que le corresponde inmediatamente después de terminar de utilizarlo.

Cuando algo queda fuera de su lugar, por descuido mío o de alguien más, puedo tardar horas en encontrarlo y además me obsesionaré tanto con hacerlo, que puedo llegar tarde al compromiso más importante por empecinarme en la búsqueda. Doblo y ordeno hasta la ropa sucia y aunque la pulcritud en mi casa es imposible por tener tanto perro (3), también trato de mantenerlo todo sacudido y reluciente.

No creo que mi actitud sea compulsiva, ni patológica...simplemente es un recurso que me da paz y me ahorra bastante tiempo. También es un efecto compensatorio de mi alto nivel de dispersión y despiste, provocado por mi afán meditabundo y mi manía por pensarme demasiado la vida. Tener cada cosa en su lugar, hace que ciertas tareas mundanas y repetitivas puedan automatizarse para no invertir valiosas sinapsis en resolverlas.

Curiosamente a pesar de esto hay veces que en un par de horas, puedo convertir mi casa, sobre todo la segunda planta... en un auténtico muladar. Esto generalmente coincide con un estado anímico decaído y triste, que de manera usual llego a padecer cuando sucede algo en mi entorno que considero una total injusticia o cuando doy una metida de pata espectacular, de esas que suelen suceder por el simple hecho de existir viviendo.

La semana anterior me sucedió lo segundo, metí la pata con un grado de profundidad inconmensurable, para el viernes mi recámara era un desmadre, mi estudio zona de desastre, mi mochila un nido de ratas y mi aspecto, considero yo, bastante deplorable. Mi energía organizadora era nula, pero mi necesidad de que todo volviese pronto a su lugar, enorme. Así que, al tener un poco de dinero en la bolsa, le pedí a Juanita, una bella persona experta en labores domésticas, ordenara mi cuarto y estudio rigurosamente.

El domingo por la tarde volví a casa luego de haber cerrado el capítulo de una semana llena de atrevimientos. Llegué, encendí el calentador, me bañé...me sequé con toallas limpias, estiré mi mano y allí estaba la crema, un poco más a la izquierda el desodorante, ropa interior limpia en el cajón correspondiente, mi piyama bajo la almohada. Ya bañada, empiyamada y perfumada, me cubrí con la cobija de los pies de la cama, encendí la lámpara y, con solo estirar la mano, al lado de mi colchón encontré el libro que estoy leyendo.

Si Juanita no hubiera hecho estas maravillas, lo más probable es que yo pasara al menos otro par de semanas con todo desordenado, no sólo en casa, sino en mi cerebro. Hoy, hasta tuve energías para ordenar mi mochila y para ponerme wapa. He escrito dos posts, sacado mil pendientes y no me estresa haberla regado tan gacho durante la semana anterior, tengo el sentimiento de que todo volverá a su estante mental, mientras mantenga el orden en mi casa.

Ufff, si hubiera descubierto este remedio antes, cuantos dolores de cabeza me hubiera ahorrado. De aquí en adelante, como parte de cualquier proceso de recuperación emocional, echaré por delante solicitar los servicios domésticos de una experta en orden y limpieza. Seguramente me será más sencillo conservar la paz interior, si un agente externo se responsabiliza por la exterior. Tal vez podría funcionar a la inversa...quien sabe.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Malas palabras

"Las únicas malas palabras, son las que se callan" - Flor

jueves, 4 de septiembre de 2008

Teatro Foro

Un grupo de amigos sale de un antro, al llegar al auto el conductor se da cuenta de que le han robado un tapón a la llanta, su chava parece realmente preocupada y él furioso. Otra pareja se besa sin parar y al parecer no hacen mucho caso a la situación, lo que desean es seguir la fiesta. El último de los miembros del grupo, se encuentra entre ambas parejas, más preocupado que divertido.

Suben al auto, ya en camino el conductor se nota realmente malhumorado, mientras su amigo le agradece la invitación y le indica cómo llevarlo a su casa, la pareja de “enamorados” sigue besándose…

El trayecto transcurre y la situación es cada vez más tensa, el conductor se precibe exasperado por su novia y por su amiga a quien tacha de zorra, en un desplante decide solicitar a la primera bajar del auto, al no hacerlo por propia voluntad literalmente la baja a madrazos!!!...mientras tanto la pareja del asiento trasero no deja de besarse indiferente a la situación, y el amigo solitario sorprendido e indignado, trata de hacer entrar en razón a la pareja en problemas, sobre todo al agresivo conductor y defender a la chica…


Todo esto sucede en un escenario, los espectadores en sus butacas miran espeluznados la madriza y el acto termina. Entonces aparece el “comodín”…un sujeto que surge desde las butacas para invitar a silbatazos a los sorprendidos observadores a tomar parte de la acción, a ser agentes de transformación poniéndose dentro de la situación, tomando el lugar de cualquiera de los actores. ¿Tu qué harías, cómo le harías?...

El acto comienza de nuevo…los espectadores ahora pueden ser actores y la situación se repite hasta que, con su participación, la mayor parte del público queda conforme con el desenlace. Así sucedió un ejercicio de TEATRO FORO, en la Ciudad de Puebla, así fue mi primera experiencia “en serio” viviendo el Teatro del Oprimido, creado por Augusto Boal. Así fue como me expresé esta tarde contra la violencia de género y también contra la indiferencia que la solapa, así es como creo que puede cambiarse el mundo…dejando de ser un tibio espectador y actuando.